proposición II


Cuando me bajé de la limusina una señora de aspecto elegante y eficaz se adelantó y se presentó a si misma como Claude. Ella sería la persona que me guiaría por aquella velada procurando que no me faltara de nada. Me sentí como una diva que acude a un homenaje, agasajada y mimada por todos.
Claude me acompañó a una especie de camerino donde me ayudó a desvestirme y delicadamente aplicó aceites olorosos por mi cuerpo entrando en las zonas más intimas, mi piel se erizaba con su contacto y ella me miraba a los ojos y sonreía.

- Tranquila, todo es bastante más sencillo de lo que parece, además eres preciosa y todos estarán contentos contigo-

- Estoy tan nerviosa…

- Es normal, ¿es tu primera vez?-preguntó

- Si,

- No te preocupes por nada, yo estaré cerca para cualquier cosa que necesites, pero creo que te lo vas a pasar muy bien. ¿Me permites una pregunta íntima?- preguntó arqueando sus cejas y dejando ver mejor aún sus espectaculares ojos verdes.

- Por favor, tienes mis pechos entre tus manos, pregunta lo que quieras- dije sonriendo.

Sonrió.

- Me preguntaba cual es el motivo por el que una joven tan bella acepta este tipo de situaciones-dijo mirándome de una forma que animaba a explicarle mi vida, sabiendo que no juzgaría nada ni se escandalizaría por nada.

- Al principio creí que lo hacía por despecho hacia mi misma. Si, si, siempre he sido tan recatada, tan simple, necesitaba hacer algo que se supone no está bien. Pero…

- Pero…

- Ahora me doy cuenta de que he estado soñando con esto durante muchos años, verás, ninguno de los hombres con los que he estado ha sido un amante estupendo, ninguno ha conseguido sacar a la luz a esta parte de mi que intento descubrir ahora. Si te tengo que decir un motivo concreto creo que sería descubrirme a mi misma.

- Me gusta oír eso, algunas de las mujeres que han participado en este juego solo lo hicieron por dinero y ninguna disfrutó con ello, como tampoco lo hicieron los invitados, si una no está a gusto eso se nota. Pero con tu predisposición para dejarte sorprender creo que todos acabaréis encantados.

- Eso espero.

A partir de ese momento se estableció un lazo entre nosotras, nos mirábamos y sonreíamos como si supiéramos que pensaba la otra, hubo una complicidad que nos uniría por mucho tiempo.
Llegó la hora y Claude me cogió de la mano para guiarme por los pasillos hasta la sala central donde me quedé pasmada. No había nadie, algún camarero que acababa de decorar alguna barra con flores.
Nada era como yo había imaginado, la sala era grande y bien iluminada, decorada con estilo, lujosa y a la vez moderna, habías barras de bar dispuestas de forma circular alrededor de una especie de pedestal cubierto de sedas plateadas y hojas verdes. Bolas enormes pendían del techo reflejando más aún los tonos plateados que lo envolvían todo. Una abrazadera cubierta con enredaderas sobresalía desde el techo sobre el pedestal, supe cual era su función de inmediato. Había gente en la sala y al aparecer yo se giraron y me observaron con detenimiento unos segundos acto seguido alguien empezó a aplaudir y todos se unieron a la ovación. Claude me acompañó hasta el centro de la sala y me susurró al oído:

-¿Ves? Les has gustado mucho, ahora disfrútalo.

A partir de ahí creí vivir un sueño, algunas de las personas de la sala se me acercaron, algunos me decían lo guapa que era, otros susurraban cosas morbosas a mis oídos, todo aquello lejos de desagradarme me hacía sentir genial. La primera persona que se decidió a tocarme fue una señora entrada en años, la acompañaba un caballero cogida de la mano, rozó con su lengua el lóbulo de mi oreja de una forma tan sensual, tan delicada, que mi piel se erizó al notar su humedad, su acompañante se dio cuenta de inmediato y la animó a que siguiera tocándome, la señora miraba al caballero al mismo tiempo que deslizaba sus dedos sobre mis labios y reseguía la curva de mi cuello con su lengua en dirección a mis pechos. El caballero disfrutaba mirando la escena y eso se notó en el abultado pantalón a la altura de su entrepierna. La señora alargó una de sus manos hacia la pernera del pantalón del caballero para confirmar lo que yo ya estaba viendo, complacida suspiró y abandonó mis pechos para acercarse al caballero y darle un beso delante de mi, él a su vez levantó la falda de la señora y metió su mano entre sus piernas, ella satisfecha me miró agradecida y ambos se alejaron hasta un rincón.

Mientras los seguía con la mirada tropecé con un caballero que me miraba con descaro, divertido. Era alto, muy guapo, con facciones marcadas y estilizadas, de cabellos oscuros rizados, vestía un impecable pantalón claro combinado con una camisa roja, al cruzarse nuestras miradas él sostuvo la mía con un brillo indescriptible, tan absorta estaba en sus ojos que no me di cuenta de que alguien se había colocado a mi espalda, noté el roce de una barba bajando desde mi nuca, despacio, muy despacio. Giré mi cabeza con intención de ver quien era, no pude verle el rostro, pero perdí la oportunidad de seguir mirando al caballero de camisa roja, entonces me abandoné al placer de aquellas caricias ásperas.
La barba iba deslizándose despacio por la columna de mi espalda, no me tocaba con nada más, sus manos no existían en mi piel, solo su barba y su aliento caliente, la sensación era asombrosa, una mezcla de dolor y placer conjugados para hacerme temblar. Poco a poco fue levantándose sin dejar de acariciar mi piel y pasó a mi vientre, allí trazó círculos en espiral cada vez más grandes continuando con la suavidad y la ternura de la que había hecho gala en mi espalda, mi vientre reaccionaba a su paso como jugando al escondite, quería más, pero cuando llegaban las caricias se escondía inevitablemente. Así estuvo jugando conmigo hasta que creí no poder soportarlo, entonces acabó de levantarse y me dio un suave beso en los labios como agradecimiento, en mi rostro una mueca de dolor placentero y decepción por el abandono.

Poco tiempo tuve para recuperarme, a penas una mirada a Claude que me guiñó un ojo, cosa que interpreté como de aprobación, sonreí a modo de contestación. Ya entonces dos mujeres espléndidas mucho más guapas que yo se habían acercado, las dos vestían parecido, generosos escotes que dejaban ver unos pechos que demostraban que a veces la gravedad no produce efectos y vientres planos al aire luciendo un pequeño pircing en su ombligo y cortas minifaldas que acentuaban sus largas piernas. Entre ellas había un pequeño juego, una vaciaba un poco de su copa sobre mis labios y la otra bebía sin derramar una gota, si a esta se le escapaba intercambiaban los papeles y volvían a comenzar. Tuvieron que comenzar muchas veces. Notaba el líquido frío cayendo entre mis senos, notaba la lengua caliente de aquellas mujeres y sus labios sorbiendo el líquido, notaba también el roce de sus pechos contra los míos cuando se inclinaban a beber. Una de ellas me sorprendió dejando caer el líquido por mi espalda, la otra se lanzó rápida a lamerlo y ella aprovechó para derramar más líquido y lamerlo ella misma. El líquido corría rápido y su lengua veloz tras de él, noté como se resbalaba entre mis senos y bajaba por mi vientre llegando a esconderse entre mis ingles descendiendo por mis piernas la última gota que se había logrado huir de ella. La que estaba a mi espalda se dio cuenta y hundió su cabeza entre mis piernas para relamerse con aquel goteo, a estas alturas yo no podría haber dicho si se trataba del líquido de su copa o mis fluidos más íntimos. Entonces vi a todos los presentes concentrados en la escena, sin pestañear, queriendo ser partícipes y disfrutando. Una señora se acercaba a su acompañante y metía la mano en su pantalón, un caballero mordía los glúteos de una joven que se apoyaba en una de las barras.
Perdí el control, mis manos se elevaron para alcanzar la abrazadera del techo mi cabeza cayó hacia atrás y mis piernas se abrieron pidiendo más. Alguien vació una botella completa sobre mi y ambas lamieron, chuparon y sorbieron cada gota del líquido espumoso, en ningún momento ninguna de ellas lamió mi sexo, cosa que hubiera agradecido, tan excitada me encontraba que estallé en convulsiones, justo entonces volví a encontrar la mirada del caballero con camisa roja, su semblante serio pero sus ojos divertidos, me sentí flotando atraída sin remedio por él. Dejó la copa que sostenía en su mano sobre la barra, con una mueca torcida que no supe identificar se alejó de la sala. Las dos mujeres seguían lamiéndome entregadas totalmente a su placer siendo conscientes del mío propio, una arrodillada entre mis nalgas, la otra entre mis muslos, verlas así, deseándome, hizo que no resistiera más y los caldos de mi sexo palpitante acabaron desparramándose entre mis piernas y sus lenguas, ellas, ávidas, acabaron con todo. Me sentí pletórica, descansada, me sentí mujer deseada y colmada, feliz.
Claude se acercó cuando las mujeres se alejaban. Un nuevo juego se había establecido entre ellas, se besaban y acariciaban como si acabaran de descubrirse, no pude ver más, Claude me cogió de la mano y me hizo salir de la sala….

Proposición I


Me senté a esperar en una de las cafeterías de Paseo de Grácia con una vista espectacular de La Pedrera. Aquel edificio no dejaba de impresionarme cada vez que lo veía, me interesaba todo sobre el edificio, su piedra, su estructura, sus formas sinuosas en las balconadas.
Tan absorta estaba mirando el edifico que no me di cuenta de que el caballero al que estaba esperando había llegado ya y se hallaba sentado a mi lado.
-Perdona, estaba tan embelesada que no me había dado cuenta de tú llegada- dije
-No te preocupes, algo de tanta belleza bien merece la espera- me contestó con una media sonrisa en los labios. Y en aquel momento no supe distinguir a que se refería su comentario, si al edificio o a mi misma, así que me limité a sonreír.
-Me gusta tú sonrisa, pero no te hará falta para el trabajo que te tengo pensado-dijo con el semblante serio.

Pensé que había sido un poco grosero con aquella frase, fingí no darme cuenta y volví a sonreír.
-Bien, empecemos por hablar de cómo sería ese trabajo, explícame exactamente de que se trata, por teléfono no me distes los suficientes datos para poder decidirme- le dije con la voz más segura que pude en aquel momento, intentaba por todos los medios que mi nerviosismo no se hiciera notar.
-Directa al grano ¿eh? Así me gustan las mujeres, guapas y directas, tienes muchos puntos a tu favor de momento- contestó sin quitar la vista de mis piernas.
-Está bien, ya sabes que tendrás que estar desnuda ¿no?
-Sí, es lo único que sé-contesté secamente.
-Pues si no tienes ningún problema con eso, avancemos un paso más. Se trata de una fiesta un poco especial para unos cuantos personajes de altas esferas que quieren darse un lujo. La idea es que haya una mujer alta de cabellos oscuros y largos hasta la cintura en el centro de una habitación con las manos en alto a ser posible atadas, si no tienes ningún inconveniente, serás el florero principal de la fiesta. ¿Hasta aquí aceptas de momento?-preguntó con intención de que me ruborizara.
-Sí, de momento- respondí, aunque no conseguí evitar sonrojarme.
Carraspeó un segundo y continuó exponiéndome su plan.
-Evidentemente a un florero tan bonito como es el caso, todo el mundo quiere acercarse… que si huelen sus flores… que si acarician sus pétalos… que si ponen agua en el jarrón para que no se sequen… La pregunta es ahora ¿sigue interesándote?
-No voy andarme con remilgos, primero me gustaría saber si alguien puede polinizar a la flor.
-Ja, ja, ja, eres rápida muñeca. No, nadie podría, sólo está permitido tocar. Aunque tal vez seas tú la que acabe suplicándolo ¿sigue interesándote?
-Primero tendría que saber cuanto voy a cobrar ¿no crees?
-¡Una mujer con la cabeza sobre los hombros! el precio serían tres mil Euros por toda la noche, incluyendo una noche de hotel en la ciudad que elijamos y los traslados en avión, gastos pagados que se dice.
-No tenía ni idea que tuviera que trasladarme a otra ciudad, con lo que en realidad serían casi dos días- expresé en voz alta lo que pensaba.
-Ejem, ¿me estas negociando?-carraspeando otra vez.
-No, no, sólo pensaba en voz alta, discúlpame.
-No puedo soportar que una mujer me mire así, puedo subir la oferta hasta cuatro mil Euros pero nada más- contestó tajante
El morbo de la escena que imaginaba podía conmigo, me sentí afortunada, el viaje no era ningún problema, igualmente hubiera aceptado por tres mil, ¿Cómo rechazar cuatro mil?
-Sí, acepto.
-Genial, ha sido bastante más fácil de lo que me imaginaba. Tendrás tu dinero por la mañana en el correo de tu habitación. Verás,- dijo acercándose un poco más- es la primera vez que tengo que negociar algo así- confesó.
-Es la primera vez que yo acepto un trabajo como este- contesté sonriendo.
Ahora que estaba tan cerca, creo que pude observar un ligero abultamiento en su pernera del pantalón al escuchar mis palabras. Acerqué a escasos centímetros de sus labios los míos y le dije susurrando:
-Creo que lo pasaremos bien, será una bonita experiencia- y le di un beso en la mejilla.
Ahora si que lucía una enrome erección y no podía levantarse, así que fui yo la que se levantó y se despidió.
-Cuando sepas en concreto la fecha, ya sabes mi número, hasta pronto- y le lancé un beso.

Después de varias horas aún temblaba al recordar mi conversación. Mi manera de hablar, de moverme, de susurrarle a un desconocido a los labios, de caminar moviendo las caderas cuando me alejaba para que se fijara en ellas. Había sido como si otra Maira ocupase mi lugar, como si alguien desconocido hubiese hablado por mí, hubiese entornado los ojos por mí. Tras meditar pausadamente mi actitud llegué a la conclusión de que había sido yo misma la que había actuado. La misma, la mujer sencilla que nunca levanta la voz, la que esconde la mirada cuando la situación le resulta demasiado atrevida, la misma que tiene aire de bibliotecaria reprimida. Yo, la que oculta pasiones que sólo sus sábanas conocen, yo, la que esconde secretos entre litros de té y baños relajantes, esa misma sería la que por una vez dejaría volar a la persona que tanto tiempo había estado ocultando.

Los billetes llegaron a la vez que el teléfono sonaba, a la mañana siguiente, el cartero sonrió al verme tan atareada, sin duda no se imaginaba lo que contenía aquel sobre, firmé el recibo y se marchó. Corriendo llegué al teléfono y contesté sofocada.

-¿qué estabas haciendo?-preguntó la voz socarrona.
-¿quién es?- respondí turbada.
- ¿has recibido los billetes?- siguió preguntando.
La pregunta hizo que cayera en la cuenta de a quien pertenecía la voz
-Si, no los he abierto todavía, un momento.
-No guapa, ya los abrirás, tienes que empezar a prepararte, un coche te recogerá esta tarde a las cuatro, procura no hacerte esperar.
-De acuerdo.
-Adiós y buena suerte.
-Gracias.
Abrí, mejor rompí el sobre que acababa de entregarme el cartero, un sobre más con parte del dinero estaba en su interior, y otro sobre con los billetes a Paris!!!!!!!!!!! Que alegría volvería a Paris y esa misma tarde!!!!!!!!! De pronto el nerviosismo empezó a actuar, ¿y si no era capaz? ¿y si en la mitad de la fiesta veía a alguien conocido? ¿y si alguna de las personas que se acercaran a tocarme me resultaba repulsiva? Renacía en mi la inseguridad que me había acompañado veintiocho años, la inseguridad que me bloqueaba ante cosas que me hubiera gustado hacer. Intenté alejar aquellos pensamientos dignos de mi otra mitad, poco a poco me convencí que la nueva Maira podía hacer todo lo que se propusiese y una de esas proposiciones era vivir una noche como la que me habían propuesto. Y lo haría, claro que lo haría. Quizá alguien me conociese, en ese caso, ambos tendríamos un secreto, quizá alguno de los participantes me resultara repulsivo, ¿Pero no era aquello parte de la fantasía? Si todos fueran atractivos, elegantes, refinados, ¿Sería demasiado fácil dejarse acariciar por ellos? ¿Dónde quedaría el regusto amargo de sentirse obligada?

Seguí inmersa en mis pensamientos cuando el timbre del portal sonó y el chofer anunció que me estaba esperando, a partir de entonces dejé de pensar, me dediqué a dejarme sorprender y a disfrutar del placer del viaje.

El coche era una limusina, el viaje a Paris en primera clase, champaña a la llegada, piscolabis y mil atenciones más. El hotel Fouquet's Barriere, el más lujoso de cuantos me he alojado en la vida, espectacular, frente a los campos Eliseos, un verdadero palacio del siglo XXI.
Tuve tiempo justo de deshacer la maleta, darme un baño, acicalarme para la velada y poco más, enseguida sonó el teléfono y me avisaron de que bajara. Todo estaba calculado a la perfección.
Me recogió otra limusina, el chofer no dijo ni palabra y se limitó a abrirme las puertas para ayudarme a subir y bajar. Yo seguía mirándolo todo queriendo recordarlo para siempre, obligándome a memorizar calles por las que pasábamos y establecimientos que llamaban mi atención, absorbiéndolo todo.

a conducir se ha dicho.

HOla a todos!!!!!!!!
me he encontrado esto por ahí, me he reído tanto que no puedo evitar compartilo con vosotros, ¡¡¡¡¡¡¡¡¡pasar un buen rato!!!!!!!!!!
1. ¿Para qué sirve el acelerador?
a) Para frenar.
b) Para pisarlo.
c) No.

2. Usted conduce un vehículo destinado al transporte de mercancías,de más de 3.500 Kg de P.M.A. por una carretera convencional con un arcén sin pavimentar, pero transitable, de menos de 1,5 m. de anchura, en condicionesclimatológicas adversas. Al acercarse a una intersección de ocho vías sin semáforos ni marcas viales entre la puesta y la salida
del sol, ¿qué hace?
a) Detengo el vehículo en el arcén, salgo de él y me echo a llorar.
b) Digo banzai, abandono la vía por la que estoy circulando y atravieso la acera atropellando a cuantos peatones se dispongan a hacerme frente.
c) Sí.

3. Circulando con un vehículo especial de grandes dimensiones por una vía de dos carriles, uno por cada sentido, con marcas discontinuas en el pavimento, un turismo desea adelantarle con intermitente izquierdo. ¿Cómo actuaría.?
a) Me retiro al arcén y le doy paso con el intermitente o el brazo. Cuando se disponga a adelantarme le cierro el paso y lo estampo contra el coche que viene en sentido contrario.
b) Actúo como en la escena de Terminator 2 cuando el T-1000 conducía el camión para atropellar a John Connor en su moto.
c) Amablemente le pido que pare el vehículo y descienda del mismo. Posteriormente, le abro la cabeza con una llave inglesa.

4. Circulando por una pendiente descendente dentro de poblado le fallan los frenos a una velocidad excesiva. ¿Qué hace?
a) Testamento.
b) Ya que voy a morir, atropello al mayor número de peatones posible.
c) Disfruto con la situación y hago calvos por la ventanilla.

5. Usted circula con su turismo por una carretera de quinto orden: es adelantado por un troncomóvil conducido por Elvis Presley y Bob Marley a una velocidad de 432 Km/h, perseguidos por una nave alienígena de 3.500 Kg de P.M.A. y más de 17 metros de eslora con luces de galibo vistosas. ¿Qué hará?
a) Llamo a Mulder y Scully.
b) Tiro la coca por la ventana y me despejo la nariz.
c) Acelero: a Ayrton Senna no le adelanta ni Dios.

6. ¿Para qué sirve el goznillo axial en el despertador del cárter derecho del mechero del salpicadero de un sidecar?
a) Mayormente creo que no.
b) Para hacer huevos fritos.
c) Hace bonito.

7. Circulando en una autopista por el carril de la izquierda, observa a una persona haciendo auto-stop. ¿Cómo actuaría?
a) Si está bueno/a, paro y le digo: ’sube que te monto’.
b) A la que paso, le sacudo con una barra de acero.
c) Con mirada psicópata acelero a lo Armaggedon y le atropello. Posteriormente doy marcha atrás y repito el proceso varias veces.

8. Si presencia un accidente de circulación en el que hay heridos graves, ¿qué haría?
a) Me voy así como el que no quiere la cosa.
b) Les meo en las heridas, les aplico sal y ortigas y les saqueo los bolsillos.
c) Les remato con la recortada que llevo en el maletero. Pobrecitos, cómo sufrían.

9. Circulando, un agente le ordena detener su vehículo, siendo conductor y tomador del seguro. Si se somete a las pruebas de alcoholemia y da positivo, ¿qué derechos tiene?
a) Tomar otro postre y pedir la cuenta.
b) Vomitar al agente en la cara.
c) Contarle el chiste de la vaca.

10. ¿Considera prudente conducir bajo los efectos del alcohol?
a) Sí.
b) También.
c) Siempre, en cualquier caso.

11. Circulando por población, se acerca a un paso de peatones en el cual hay personas que se disponen a cruzarlo. ¿Cómo debe actuar?
a) Detengo el coche hasta que empiecen a cruzar. Entonces cierro los ojos y acelero al máximo mientras silbo mi canción preferida.
b) Lo mismo, pero sin cerrar los ojos.
c) Me subo a la acera, atropello a todos y acabo incrustando mi vehículo contra el escaparate de una mercería.

13. ¿Cuál es la carga máxima que podrá transportar un vehículo de 3.501kg de P.M.A cuyo conductor posea una licencia de circulación con una antigüedad no superior a los 5 años?
a) ¿Me puede repetir la pregunta?
b) Depende de lo grande que sea el maletero.
c) Ésta me la sé.

14. ¿Cuál es el índice máximo de alcoholemia permitido para poder conducir un vehículo?
a) A esa pregunta no responderé si no es en presencia de mi abogado.
b) Asturiaaass, patria queriiiidaaaaa…
c) ¡¿25.000 pesetas por cuatro pelotazos de nada?! Esto es un abuso.

15. ¿Qué significa esta señal?
a) ¿Cuál?
b) ¿Eh?
c) ¿¿¿Pero cuál???

16. ¿Cuál es la distancia de seguridad que debe guardar con el vehículo que le precede, si circula por una carretera regional de tres carriles a 75km/h?
a) Como así, más o menos.
b) Le adelanto, y me olvido la distancia de seguridad.
c) Le golpeo repetidamente por detrás hasta que consiga sacarle de la carretera y tirarlo por un acantilado, por ponerme en esta situación tan peliaguda.

17. Circulando por una carretera de 6,5 metros de ancho y sin arcén,cuál es la velocidad máxima permitida?
a) ¿Hay radares?
b) ¿A tomar por culo se escribe con H o sin H?
c) Sin H.

18. ¿Puede usted encender un cigarrillo mientras circula, o se debe detener para ello?
a) Yo no fumo.
b) Perdone, ahora que lo dice: ¿podemos fumar en el examen?
c) Yo tampoco fumo.

19. Circulando por una autopista, usted sufre un pinchazo en una de sus ruedas. ¿Qué hace?
a) Detengo el coche en el arcén y me cago en su puta madre.
b) Me hago el sueco y sigo conduciendo como si tal cosa.
c) Detengo el coche, hago señas a otro conductor para que se pare a ayudarme, y cuando lo haga le arreo con el gato y me voy en su coche.

20. Usted llega a un cruce sin señalizar: por su derecha se acerca un vehículo con intención de girar hacia su izquierda, en el carril de en frente hay otro vehículo detenido para girar a su derecha, y al mismo tiempo se acerca por su izquierda un coche de policía con las sirenas
encendidas que pretende girar hacia su izquierda. ¿Quién tiene preferencia?
a) Yo, siempre yo.
b) ¡La virgen! Vaya tomate.
c) No nos podría hacer un dibujito, ¿verdad?


21. Ante un semáforo cuya luz se encuentra en ámbar, ¿cómo debe actuar?
a) ¡Maricón el último!
b) Yo sobre política no opino.
c) Si el semáforo está en ámbar, lo ignoro; si está en verde, lo ignoro; y si está en rojo, también lo ignoro.

22. ¿Qué tipo de mascotas puede usted transportar en un vehículo no especial sin una autorización expresa?
a) A mi suegra.
b) Las pulgas de los asientos, y las cucarachas de las alfombrillas.
c) Mire que le denuncio a los ecologistas, ¿eh?

23. Si durante una larga travesía usted se encuentra conduciendo un turismo y empieza a sufrir grandes dolores de cabeza, ¿qué deberá hacer?
a) Pegarme un tiro y cobrar el seguro.
b) Pegarle un tiro al que vaya sentado a mi lado, y cobrar el seguro.
c) Meterme otra rayita.

24. ¿Cuántas luces diferentes es indispensable que tenga un vehículo noespecial?
a) Siete.
b) Más… o menos.
c) Tu padre.

25. ¿Qué significa esta señal?
a) ¿Otra vez con el cachondeo?
b) Lo mismo que la de antes: ni idea.
c) ¿¿¿Pero cuál, joder???

26. ¿Tienen preferencia los vehículos especiales (policía, bomberos y ambulancias) cuando van con las sirenas encendidas?
a) Ahora sí, ahora no, ahora sí, ahora no…
b) ¡Sí, hombre! No te jode…
c) ¿Las luces son de esas que hacen ‘ni-no-ni-no’, o de esas otras que hacen ‘iiiooouuuoooiii’?

27. ¿Es necesario llevar siempre una rudea de repuesto?
a) Pues no lo sé.
b) Sí… no… estooo… yo tampoco lo sé.
c) Se dice ‘rueda’, no ‘rudea’.

28. Circulando por una carretera comarcal, un agente de tráfico le obliga a detenerse el el arcén por haber rebasado el límite de velocidad permitido, y le pide que le muestre la documentación del vehículo. ¿Qué le entrega usted?
a) Un billete de 5.000 ptas en un sobrecito discreto.
b) Hago como que soy alemán y que no le entiendo ni papa.
c) Acelero y salgo de allí cagando leches.

29. ¿Qué significa esta señal?
a) Tu padre, tu pu** madre, y todos tus muertos en vinagreta.
b) Me está usted empezando a hinchar las narices.
c) No lo sé, no lo sé… juro que no lo sé. ¡Pero no me lo pregunte más!

30. Conduciendo de noche, usted nota que le empieza a vencer el sueño,¿cómo reacciona?
a) Cierro los ojos y echo una cabezadita, con la esperanza de que el trazado de la carretera coincida con los volantazos que yo vaya dando.
b) Espero hasta llegar al hotel de carretera más próximo que tenga carteles luminosos de neón y luces rojas. Allí paro para pasar la noche y parte del día siguiente.
c) Me trinco cinco orujos para despejarme, y sigo.

31. En un túnel cuya longitud no es superior a los 50 metros, ¿qué luces es necesario encender?
a) Todas.
b) Ninguna.
c) Las dos respuestas son correctas.

32. ¿Cuál es el cubitaje máximo que puede tener una motocicleta para poder conducirla con un permiso de conducir tipo B-1?
a) ¿Dos cubiteras llenas?
b) Pi. Es decir: 3,141592.
c) No.

33. Usted dispone en su vehículo de un espejo retrovisor exterior situado a su izquierda, a la vez que otro interior. ¿Es necesario que instale un tercer retrovisor en la parte exterior derecha?
a) No, siempre y cuando sea tuerto de ese ojo.
b) No, con el espejito adicional que tiene mi mujer para maquillarse en la visera parasol es más que suficiente.
c) Sí, pero no sé porqué.

34. ¿En qué casos deberá ceder usted el paso a su izquierda?
a) Únicamente cuando prevea que el conductor que viene por mi izquierda me puede partir la cara si no lo hago.
b) ¿La izquierda es la del reloj, o es la otra?
c) Suponiendo que no venga nadie, me importa un pito la pregunta.

35. En un cruce dentro de un casco urbano, usted ve pintadas sobre el pavimento unas rayas amarillas en una disposición tal que forman una rejilla de cuadrados. ¿Qué significan?
a) Que en la ciudad se está disputando algún absurdo campeonato de ajedrez.
b) El casco ese, ¿es cerrado o es de los de visera?
c) ¿Me lo dices o me lo cuentas?

36. Circulando en una autopista por el carril de la izquierda, usted ve que en la próxima incorporación se encuentra un vehículo que desea entrar en la autopista, ¿Está usted obligado a cederle el paso?
a) Ni de coña.
b) Hago como que sí, pero luego le cierro el paso y le obligo a morder el polvo del arcén.
c) Ésta es una pregunta con trampa, ¿no?

37. ¿Qué elementos es indispensable llevar en un botiquín de primeros auxilios?
a) María, mucha maría.
b) En el de la Señorita Pepis viene todo lo indispensable.
c) No me joda hombre, ¿botiquín dice?

38. ¿Puede un tractor circular por una autopista?
a) Siempre que no le vea nadie…
b) Si la autopista es para tractores, sí.
c) Depende: ¿quiere el tractor circular por la autopista?

39. ¿De qué color deben ser las luces de emergencia de un vehículo?
a) Así como rosita claro, osea…
b) Macho, cuando estás en una emergencia no te paras a pensar en colores ni chorradas de esas.
c) ¿Ya no hay más preguntas sobre señales invisibles?

40. ¿Cuántas veces se ha presentado a este examen teórico de conducir?
a) Empecé cuando Ford inventó su primer coche.
b) Suspenderé otra vez, pero usted es un rematado hijo de pu**
c) ¿De conducir? Ya me parecían a mí raras estas preguntas para un examen de Selectividad.