ELLA



Voy andando por la calle oscura, la de veces que habré llamado al ayuntamiento para que vengan a arreglar estas farolas, pero nada, ni caso, si es que ahora no es época de elecciones me tendré que esperar hasta las próximas.
Abro la puerta del portal, es una vieja puerta de hierro y cristal pero me encanta el aire romántico que desprende, el edificio es antiguo pero con encanto, tiene ese olor a viejo bien conservado y muchos años de historias que contar entre sus muros. Algunas quizá sean buenas y otras no lo sean, pero son historias de verdad.
Mi historia es diferente, no sé el final así que no tengo claro si será un drama o tendrá un final feliz.
El botón del ascensor está brillante, verde, ya es hora de apretarlo pero algo hace que me resista. No quiero subir. ¿Qué me espera? Si, me espera ÉL, con su amabilidad con sus ganas de complacerme, con su delicadeza, con sus besos, con su amor. ¡Seré desgraciada! Cualquiera de mis amigas querría tener un marido como el mío, atento, respetuoso, colaborador, perfecto…
Abro la puerta de nuestro piso, antaño nido de amor, de sexo desenfrenado, de risas y alegrías, el olor me eriza la piel, olor de hogar.
Seguro que tiene preparada la cena y me está esperando, dejo las llaves en el recibidor y me asalta la angustia.
- Ni siquiera voy a cenar, cariño, me voy directamente a la cama.
Pero no he sido suficientemente rápida y sus labios se acercan tan veloces que casi no consigo esquivarlos de los míos, a tiempo consigo girar el rostro y ofrecer mi mejilla, supongo que no le será suficiente pero es que no puedo ofrecer más, me saca de quicio ser tan cruel, pero no puedo dejar de pensar en aquellos otros labios que un día se juntaron con los míos, no puedo olvidar.
Lo que yo pensaba, tiene la cena hecha, ha preparado una lasaña.
- No puedo aguantar ni dos minutos, estoy cansada, cómetela tú toda, seguro que no te importa…
Sé que le dolerá la manera de decirlo pero prefiero que piense que estoy cabreada.
- Apago el horno y te hago un masaje…
¿Cómo voy a escapar de sus manos? No se me ocurre ninguna excusa, acabo de decirle que estoy cansada.

Ya en la habitación me desnudo, intento eludir su mirada, ¿tiene ganas de sexo? No, tiene ganas de amor.
El contacto de sus manos me quema por dentro, añoro otras manos que se deslicen por mi espalda con ese cariño. Nunca será así, con el otro siempre es violento, carnal, desenfrenado, nunca me trataría como ÉL, y a pesar de todo no puedo negarme a entrar en el hotel y follar y follar hasta acabar reventados por dentro. A veces he tenido miedo que sus marcas se notasen en mi cuerpo, que sus dientes en mis muslos me delatasen, de momento sigo en la duda si alguna vez se ha dado cuenta.
Soy mala, lo sé, vivo una mentira para vivir una realidad, y hago daño, mi cabeza no puede resolver tantas dudas, dejo pasar el tiempo a ver si sin hacer nada veo la luz y consigo encontrar la solución. No puedo seguir con esto.
- Déjalo ya creo que me voy a quedar dormida, será mejor que te vayas a cenar.
- De verdad no quieres cenar conmigo? Sabes que me queda buenísima la lasaña.
- No, la verdad es que piqué algo en el despacho antes de venir y me ha quitado el hambre, vete ya, que quiero descansar.
Mentir es algo que he descubierto que se me da bien, nunca lo hubiera pensado, pero me salen las mentiras con tanta facilidad que a veces hasta yo misma me las creo.
Se irá a la cocina, cogerá su lasaña y cenará en el sofá viendo la tele y preguntándose que puede hacer, pero no puedo ayudarle. Siempre me será fiel, no tengo ninguna duda, ÉL es así, no como el otro, nunca lo es, incluso alardea conmigo de las otras y yo me río con sus ocurrencias, sé que no soy nada en su vida, polvos a escondidas de mi mentira, mi realidad.
Oigo como se sienta en el sofá y coge el ordenador, hablará con sus amigos de tonterías como siempre y llegará a la cama cansado y humillado por mis rechazos, mi mentira.

YO


  • YO

    Llegó a casa y con una simple mirada supe que no tenía nada que hacer aquella noche, lo mismo que tantas otras, su cara de mal humor y agotamiento dejaban del todo claro que mi amor no era lo que necesitaba.

    - Ni siquiera voy a cenar, cariño, me voy directamente a la cama- anunció al dejar las llaves en el recibidor.
    - Hola cariño-dije acercándome y dándole un beso en la mejilla (hubiera sido en sus preciosos labios rojos de no ser porque se apartó en el último momento)- Tengo una exquisita lasaña en el horno, tan solo le faltan unos minutos para acabar de gratinarse y estará lista.
    - No puedo aguantar ni dos minutos, estoy cansada, cómetela tú toda, seguro que no te importa- dejando en el aire una estela de enfrentamiento.
    - Apago el horno y te hago un masaje de esos que te gustan tanto- dije casi implorando su compañía.

    Su gesto indicó que estaba dispuesta a soportarme si podía sacar cierto beneficio, a mi no me importó y la seguí a la habitación.

    Tardó a penas dos minutos en despojarse de sus ropas y volviéndolas a tapar con una fina bata de raso blanco anudada con medio lazo en su cintura. Estaba espléndida, no me cansaba de admirarla, sus cabellos oscuros resbalando por el suave raso, su cuello largo, delgado, pero su rostro… no quedaba nada de la alegría que desprendía cuando la conocí, su trabajo o la vida (todavía no sabía que) su gesto se había vuelto duro, severo, nada conseguía emocionarla ni devolverle el brillo a sus ojos, salvo en contadas ocasiones en las que me parecía ver algo parecido en su sonrisa.

    Me acerqué a ella intentando rodearla por la estrecha cintura, se escabulló de mis brazos como si estos quisieran aprisionarla en lugar de protegerla.

    - Hemos quedado que un masaje no?¿?
    - Si claro, solo intentaba abrazarte un poco…Empezamos?¿

    Su cuerpo desnudo se presentaba ante mi como una visión de lo perfecto, lo inaccesible, lo que para algunos por derecho fuera mío a mi se me negaba una vez tras otra, y yo, como perro dolido seguía siendo fiel a todos sus desplantes, ni una sola vez pensé plantearme no estar con ella, pero cada día se hacía mas duro. Recogía sus migajas como animal hambriento, una caricia aquí, un beso rápido allá, un “me ayudas con esto” y yo acudía en busca de una recompensa que no llegaba nunca.
    No me percaté de ello desde el principio, a veces era el trabajo, otras el tráfico, el dolor de cabeza heredado de su madre (Dios la tenga en su gloria) los músculos tensos después de su sesión de gim y de repente no hacíamos el amor desde al menos tres meses. ¿Cómo podía pasarnos a nosotros? ¡Pero si yo la quería como el primer día!!!! Algo había cambiado y no sabía que era. En alguna de nuestras escasas charlas ella siempre decía que era normal no tener la pasión de los primeros momentos que todo tenía su curso y que no éramos diferentes de las demás parejas que conocíamos. Yo asentía, pero por dentro seguía echándola de menos.

    - Cariño, ¿empiezo por la espalda?
    - No lo tengo tan claro, mejor será que me dejes dormir y te vayas a cenar
    - No te preocupes que no me importa, túmbate anda.

    Su piel….suave como la más fina seda, pequeños lunares la salpican con la intención de afearla sin conseguirlo, tostada por el sol de una forma única, perfecta en todo salvo por una idea que va rondándome desde hace días….Ella no me quiere.
    Intento seducirla con caricias, besos robados pero no surten efecto, el masaje calma su dolor de espalda, pero mis besos no consiguen despertar nada en ella y yo sigo apretando sus músculos entre mis manos, deleitándome con cada trozo de su cuerpo que me sé de memoria pero que cada vez que tengo la oportunidad de verlo me sorprende por su belleza. Sus piernas bien formadas, sus muslos redondos, sus nalgas tersas y duras, su estrecha cintura que en otro tiempo se acoplaba a mi cuerpo como si fuéramos dos piezas de un conjunto perfecto.

    - Déjalo ya creo que me voy a quedar dormida, será mejor que te vayas a cenar.
    - De verdad no quieres cenar conmigo? Sabes que me queda buenísima la lasaña.
    - No, la verdad es que piqué algo en el despacho antes de venir y me ha quitado el hambre, vete ya, que quiero descansar.

    No insisto, me doy por vencido con su tono de voz y me voy a la cocina a cenar mi lasaña, que maldita la gracia que me hace tener que cenar otra vez solo en compañía de la tele o mi ordenador.
    Estoy cabreado, no sé que le pasa, si no me quiere que me lo diga y se acabó, cada uno a lo suyo, pero hacerme sufrir de esta manera no es bueno, es cruel, muy cruel. Sabe que la quiero, que no la dejaré nunca me trate como me trate, que me tiene seguro hasta el final de los tiempos y aún así empiezo a odiarla por no ser sincera, pero la amo. Y si no es que no me quiere y si sólo es el estrés y yo la agobio con mis celos? Me está volviendo loco tanto vacío ya no sé que pensar…



  • Pongo una porción de lasaña en un plato de mala gana y me sirvo una gran copa de vino blanco, me voy hacia el salón, me lo pienso mejor y regreso a la cocina a por la botella, al menos entraré en calor.
    La televisión es un rollo no dan nada que me interese, quizá no haya ya nada que me interese salvo ella…salvo yo y ella juntos.
    Enciendo el portátil los amigos del msn estarán allí para entretenerme un poco, Paco, Jorge, Carlos, Miguel si están conectados, hablan de la peli que fueron a ver este sábado con sus parejas, yo hace mucho que no piso un cine acompañado de ella, seguro que lo pasaron genial aunque ahora estén haciendo burlas de los protagonistas, me saludan con iconos que vienen volando en platillos y como no Paco con su gif de la chica que se levanta la camiseta para enseñar los pechos que rebotan constantemente.


    - ¿Te gustan mis lolas Javier?¿?
    - Me gustan más las de tu mujer- le respondo siguiendo la broma
    - Y a mi el culo de la tuya, cabrón ¿Dónde te has metido?
    - Tenía mucho trabajo estos días, no podía conectarme
    - Isabel no ha llegado a casa y te haces unas pajas con las del Chat?-pregunta Carlos
    - Pero mira que sois mamones, hacerse una paja delante de una tía que no sabéis ni quien es, no os hace sentir vacíos?
    Empiezan a llegarme gifts animados de toda índole, pretenden apabullarme con tantos sonidos
    - Algún día tendrás que probar Javier, no le hace daño a nadie, no se considera ser infiel…
    - Y eso me lo dices por experiencia no?¿
    - Experiencia si, y muuuuuucha- contesta Jorge
    - Ahora mismo tengo una tía que se está pajeando delante de la cam y no veas como me estoy poniedo!!!!!!!!- mal escribe Miguel.
    - Ohhh deja que la veamos todos, pedazo cabrón.
    - Si, venga hay que compartir- dice Jorge.

    En la ventana de mi ordenador aparece al imagen de una mujer morena algo pasada de peso que se está masturbando para la cámara, no me parece la imagen ideal de una tía buena, sino más bien una mujer solitaria que busca escandalizar, incluso no creo que se lo esté pasando tan bien como hace ver.

    - Chicos yo paso voy a acabar de cenar.
    - Eres una aguafiestas, tienes que aprender a disfrutar de todo
    - Venga nos vemos otro día
    - Ok.

    Dejo el portátil de lado y enciendo el televisor a ver si ahora encuentro algo que ver a la vez que me bebo la segunda copa de vino y me como la jodida lasaña que ya no me sabe tan bien. Cambio de canal muchas veces, nada aquí, nada aquí tampoco, ni aquí, es de locos intentar que te acompañe un televisor cuando estás solo, y me bebo la tercera copa, cansado de tanta serie y tanto anuncio.

    Decido irme a dormir también aunque por un momento me pregunto si debería quedarme a dormir en el sofá para que ella sé de cuenta de lo mal que estoy. Una pestaña naranja se enciende en mi portátil, serán los chicos que ya han terminado su juerga y quieren burlarse.

    - Hola, estás sólo?¿?
    - Quien eres?¿
    - No te preocupes por eso, no importa. Necesitas compañía?¿

    No me explico quien puede ser, alguno de ellos que quiera gastarme una broma seguro y decido seguir el rollo a ver si los pillo.



    - Si, la verdad es que estoy solo
    - Y quieres compañía?¿
    - Claro, estoy deseándolo, jeje
    - Que quieres?¿-pregunto intrigado para ver por donde irá la broma.
    - Lo mismo que tú, un rato de compañía
    - Cómo sabes que quiero compañía si no me conoces?
    - Tu mismo me lo has dicho antes, si te molesto lo dejamos.

    No es ni Carlos, ni Jorge, ni Miguel ni ninguno de ellos, eso seguro. Miro por encima del hombro no vaya a ser que ella aparezca ahora y se piense algo que no es. Quiero acabar con esto pero la chica (supuestamente) me ha llamado la atención y la curiosidad me vence.

    - No, no- respondo apurado.

    Acabo de darme cuenta de que si que le había dicho eso pero era pensando que eran los amigos por seguirles la broma, ¿cómo podría explicarle eso a una desconocida?

    - Pues entonces será mejor que nos vayamos conociendo
    - Y que quieres saber de mi? –

    No sé que decirle, no puedo explicar que estoy solo en el sofá, ni que mi pareja está en la cama durmiendo, ni que hace tres meses que no hecho un polvo, ni que me acabo de comer una lasaña que había preparado para ella…

    - Sabes, yo también estoy sola.
    - El mundo está del revés, no debería suceder que alguien esté solo- no sé como me he atrevido a decir eso, en realidad estoy pensando en mi.
    - Gracias, es halagador leer algo como lo que has dicho. No hay muchos tipos que digan cosas así por aquí.
    - ¿Y que dicen los tipos de por aquí?- realmente se me hace entretenido hablar con ella, no tengo ni idea del motivo pero estoy a gusto haciéndolo y tampoco estoy haciendo nada malo, es como hablar con los chicos tranquilamente.
    - No paran de decir guarradas, que si quieren verme las tetas y cosas así, ¿A ti no te ha pasado nunca?
    - No la verdad es que nadie me ha dicho que le enseñe las tetas, jajaja
    - Claro, claro, ya veo, eres divertido
    - No, no, es que esas cosas no me van, tengo pareja y no creo que sea adecuado
    - Tienes los valores demasiado altos, o quizá le des más importancia de la que tiene, dejarse llevar no es tan malo a veces.
    - Quizá…
    - Y dime, ¿Dónde está ella?
    - Está durmiendo….el trabajo la agota…
    - Uf…y tú solo cenando delante del televisor?¿¿ un poco deprimente no??¿
    - La verdad es que si, pero es lo que hay.
    - Ya pero sería mucho mejor estar acurrucada en tus brazos descansando que no sola en la cama, perdona pero lo pienso así y ni siquiera te conozco, si te molesta dímelo.
    - Molestarme me molesta, la verdad, pero tienes mucha razón, me encantaría tenerla en mi regazo…. Vaya me pongo romántico, lo siento.
    - El romanticismo es algo que escasea, no te avergüences
    - Bueno y tú?¿? qué haces sola a estas horas?¿?¿
    - No tengo pareja, bueno tenía…pero me dejó hace unos meses y sigo intentando olvidarlo.
    - Fue duro?¿
    - Mucho, al final los dos agradecimos dejarlo porque la relación se había convertido en algo insoportable, pero yo le quería y en fin, pese a ser de mutuo acuerdo me sentí abandonada.
    - Y ahora estás mejor?¿
    - Si voy poco a poco pero a veces me da por sentirme sola y me conecto al msn a ver si alguien quiere hablar un rato.
    - Ya, te entiendo…
    - Me tienes miedo?¿
    - ¿Cómo??¿?¿ porqué tendría que tenerlo?¿?¿- ahora si que estoy asustado, estará loca y ahora querrá matarme por conocer su vida?¿?¿
    - Es que parece que estamos intimando, no sé me da un poco de miedo.
    - Nos estamos convirtiendo en confidentes pese al anonimato.
    - Me gusta, y a ti?¿¿?
    - Si, me relaja tu conversación aunque puede que también tenga algo que ver los tres cuartos de botella de vino que me he tomado en un par de horas.
    - Tan mal estabas?¿
    - Esa es la sensación que doy?¿? es verdad, estoy mal, mi situación empieza a ser insostenible…No sé como puedo ser tan sincero con alguien que no conozco.
    - El anonimato deja muchas puertas abiertas lo sabes verdad?¿?¿
    - Si, creo…
    - Cuando mi relación se cortó llevábamos meses sin hacer el amor…
    - Tres meses en mi caso…
    - Lo debes estar pasando realmente mal física y mentalmente verdad?¿? por propia experiencia.
    - Si, se está haciendo duro y no conozco el motivo.
    - Hablar a veces funciona…
    - Si uno de los dos no quiere… no hay nada que hacer.
    - Estaré cada noche aquí por si quieres hablar, ahora se ha hecho tarde y deberíamos dejarlo no te parece?¿
    - Si tú lo dices, estoy tan a gusto “hablando” contigo…
    - Y yo también… tienes que madrugar?¿?¿
    - No demasiado, empiezo el trabajo a las 9,30h.
    - Madre mía, que suerte!!!! Eres funcionario o algo así?¿?¿
    - Jajaja, no, soy arquitecto y tengo mi propio gabinete así que lo primero que hice fue escoger un horario relajado. Y tú, de que trabajas?¿?¿
    - Trabajo en una empresa de publicidad y nuestro horario es muy flexible pero solo a las horas de salida!!!!!!!!!jajaja, para entrar hay que ser puntual a las nueve en punto, pero para salir….nunca sabes a que hora acabarás…
    - Pues igual que yo, a veces estoy en algún proyecto y se me olvida hasta ir a comer.
    - Y si además no te espera nadie en casa, se convierte en algo que hacer, en mi caso…
    - Y si lo que te espera no es demasiado agradable…pues lo mismo.
    - Estamos solos en un mundo lleno de gente…no te parece?¿?
    - Si…
    - Tienes ganas de hacer el amor?¿?¿ (si es demasiado…no contestes)
    - ...muchas…
    - …yo también…
    - No puede ser…acabamos de “conocernos”…je
    - En las películas pasa…
    - Pero esto es la vida…no podría hacerle eso a ella…
    - Necesito un abrazo…
    - Eso si que puedo ofrecértelo…
    - Me encantaría sentir tus brazos estrujándome fuerte…
    - Te daría un beso en la frente para hacerte sentirte bien…
    - Quizá eso no sería suficiente y yo buscaría tus labios……
    - Me sentiría muy tentado…no sé que podría ocurrir…
    - Yo me lo imagino…
    - Cómo sería?¿?¿
    - Nuestros labios se encontrarían, al principio sería un breve roce, después poco a poco se reconocerían suavemente y se unirían con más fuerza hasta que nuestras bocas se abrieran para juntarse en un mar dulce y sensual, más bien un baile, una exploración….
    - …No habría suficiente con uno, nos miraríamos a los ojos y volveríamos a besarnos, con más pasión, con más ansia….mis manos recorrerían tu nuca intentando acercarte todavía más, mis labios recorrerían tu rostro en busca de tu cuello, necesitaría respirar tu olor mezclado con mi deseo…
    - Lo haces bien…me has dejado temblando las piernas…
    - Las mías también tiemblan a la vez que mi corazón palpita con fuerza…
    - Lo dejamos como un beso de buenas noches… necesito descansar y pensar, la cabeza me da vueltas…
    - Tienes razón…volvamos a la realidad…
    - Podrás…te conectarás mañana?¿?¿ querrás hablar conmigo de nuevo?¿?
    - Lo difícil será aguantar hasta la noche sin hablar contigo…
    - Buenas noches, hasta mañana…
    - Hasta mañana…

    Dejo el ordenador a un lado para respirar profundo, no puedo creerlo, ¿Qué acabo de hacer? He conocido a alguien por Internet?¿?¿ yo?¿?¿ si tengo pareja…y la quiero…pero ella….No sé como se llama!!!!!!!!!! Se me olvidó preguntarle….y le di un beso!!!!!! Vale, cibernético, pero era un beso, casi he podido sentirlo!!!!!!!