Amigas


Durante todo el día tuve presente la conversación con el joven vecino del cual no se me ocurrió preguntar el nombre. ¿Tan malo sería en la cama como para pedir ayuda? Aunque al principio estuve enfadada por despertarme temprano y por el descaro de la situación, en el fondo inflaba mi ego de una manera tremenda, me sentía especialmente sexy, ¡con el guapo subido! Pensaba constantemente en cual sería su comportamiento si le decía que aceptaba a ser su maestra, ¿cómo sabría él que yo era la persona indicada? Tendría que preguntárselo porque me intrigaba muchísimo. Mi vecino era guapo sin duda, así que debería tener mucho éxito entre la gente de su edad, ¿cómo era posible que no hubiese ido aprendiendo con el tiempo?

Las mujeres más jóvenes lo quieren todo hecho, si un chico no les agrada no pierden el tiempo con él y se buscan otro que les satisfaga sin complicaciones pero no se dan cuenta de que desperdician grandes potenciales, como creo yo que será mi vecino, estoy convencida de que con paciencia y dedicación cualquiera puede llegar a ser un buen amante, al menos un amante tipo medio, no vale decir ¡con este no se puede hacer nada y dejárselo a otra! Podría decirse que es nuestra responsabilidad que los hombres no nos satisfagan sexualmente aunque puede que a alguien le resulte machista mi comentario, no lo es, si a mi me gusta que me hagan algo especialmente pido que me lo hagan y explico como hacerlo, si no tienes esa confianza ¿cómo puedes dejar que se metan dentro de ti? Caí en la cuenta que alguna de las parejas de mi vecino le habría dicho algo puesto que había venido a mi casa buscando ayuda, ¡quizá no esté todo perdido con las jóvenes!

Con todos estos interrogantes, disertaciones y verdades que caían una sobre otra, se me fue pasando la mañana y llegó la hora de la comida, normalmente acostumbra a ser frugal en cualquier local de los alrededores pero Marisa y Ana vinieron a buscarme para que las acompañara. Las dos estaban de lo más misteriosas hasta que llegamos donde Pedro, el restaurante donde siempre tienen libre un rincón de lo más íntimo disponible para nosotras, además, Pedro nos encanta, nos piropea, nos halaga, nos escucha y a veces hasta nos invita a cafés, seguramente es porque se ha acostado con las tres y cree que así vuelva a repetirse, no sería de extrañar porque ¡tiene un trasero que es una perdición!

-Venga chicas ya podéis ir soltando lo que os estáis callando.

- Mira que eres Pandora, siempre nos descubres-dice Marisa

- Es que es muy fácil, se os nota en la cara, ¡hoy habéis follado! Seguro, lo que ocurre es que hay algo más, ¿Con quien?

- Jajajaja, no podemos esconderte nada, además no queremos estamos deseando contarte!-dice Ana estallando en carcajadas.

-Vale yo empiezo- dice muy seriamente Marisa- resulta que hoy no me ha dado tiempo de maquillarme en el autobús, ya sabes que siempre lo hago pero el conductor hoy tenía ganas de charla y no he llegado ni a sentarme, pues vale, llego a la oficina le digo a Ana que me preste lo suyo y me voy al servicio, abro el neceser y además de todos los potingues me encuentro con un mini vibrador, por dios ¡a las nueve de la mañana hay cosas que impactan!

- Ni te lo imaginas- digo yo.

- Ja! Tu también tienes algo que contarnos, ¿verdad?

- Verdad, ¡pero vosotras primero!

- Vale, vale, apúntatelo Ana que seguro luego no quiere contarlo. Sigo, cojo el vibrador salgo en busca de Ana que estaba tomando café en la sala de reuniones, entro y la veo al lado de la máquina, voy hacia ella con el vibrador en alto y le pregunto para que coño necesita ella un vibrador con el pedazo de maromo que llevaba anoche colgado del brazo. No le da tiempo a responder porque justo detrás de la puerta estaba José, el de administración, que se carcajea de nosotras diciendo que vaya cosa tan pequeña con la que nos contentamos. Empieza una batalla verbal entre los tres entre risas y fanfarronadas, que si tu, que si yo, que si no te atreves, que eres un fantasma, que lo soy pero con motivos, que hay que ver que labia, total a lo que vamos, acabamos los tres encerrados en la sala de reuniones y si, ¡hemos tenido sexo del bueno los tres!

- No sé como no se os ha ocurrido llamarme, no he tenido prácticamente nada que hacer en toda la mañana

- No te lo vas a creer pero nos hubieras hecho mucha falta-dice Ana- casi entre las dos no podemos con ese semental, pero al final lo hemos dejado seco, ¿verdad Marisa?

- uf si, ¡todavía me escuece! Jajaja

- Ni te imaginas que envergadura tiene, muy por encima de la media, y sobre lo que le dijimos antes de que era un fanfarrón pues estábamos muy equivocadas, tiene unos abdominales que te mueres, duros como la piedra, no tiene marcas de bañador además creo que no es moreno de rayos, depilado, y muy diestro con manos y labios, muy a nuestra altura- sigue contando Ana- Nos tenía a las dos sin bragas sobre la mesa de juntas, le daba tiempo de todo, si su lengua rondaba mi sexo movía una mano en el de Marisa y otra la alternaba entre mi boca y los pechos de Marisa, intercambiaba posturas como por arte de magia, de pronto su boca me volvía loca como de pronto lo era su mano. Hacía bailar sus dedos dentro de la vagina con maestría, me ha hecho pedirle por favor que me metiera su verga dentro, ¡he suplicado! ¡No me lo puedo creer! Además se ha hecho de rogar porque cuando yo ya no podía más y me estaba corriendo con su dedo se ha subido encima de la mesa y me ha dado su asta para que me la comiera, ¡Joder que acababa de tomarme un café!

-En esas estaban, ella se la comía a él, él la masturbaba con el dedo y… ¡me lo comía a mi!, ha sido buenísimo- explica Marisa entusiasmada- en ningún momento ninguna de nosotras ha tenido que pedir nada, él se nos adelantaba en todo justo en el momento preciso, ¿verdad Ana?

- Tan verdad como que estamos aquí contándolo-contesta

- No he parado de tener orgasmos que han ido subiendo de intensidad, cuando por fin la tenía dentro las envestidas eran tan grandes que se movía toda la mesa y ha llegado a caerse una de las sillas del lado contrario, vamos una pasada. Cuando yo ya no podía más ha seguido con Ana, y no veas como se lo montaba! Que si ahora por delante que si ahora por detrás, he visto cada uno de los cuatro orgasmos de Ana. Mientras yo le lamía por detrás y ha sido increíble porque tan ida estaba que he acabado dándole un mordisco en el cachete de su precioso trasero, le ha gustado porque justo en ese momento nos ha dejado su miembro para que nos lo comiéramos entre las dos, hubiera podido tomarme un café con leche con muy poco café con todo lo que le hemos sacado!

- Pandora, sexo en la oficina del bueno, ya lo sabes, José de Administración- me dice Ana como si me hiciera una confidencia a parte.

- Me tenéis acaloradísima con vuestra historia, mañana me paseo por administración a ver como está este José.

- Ni una palabra a nadie, como corra la voz por la oficina de lo bueno que es, en dos días nos lo cargamos.

- Palabra de honor, vuestro secreto está a salvo conmigo.

- Bueno y ahora tu historia- dice Marisa.

- Ni de lejos es tan buena como la vuestra, es más ni siquiera hay sexo…de momento.

Les paso el parte a mis dos amigas del alma, sé que mi historia no les llega ni a la suela de los zapatos pero la suya si que me ha servido a mi para algo, ese José me ha hecho crearme un reto, tengo que convertir a mi vecino en un amante tan bueno como él.

¡Al que madruga Dios le ayuda!



Son las siete cuarenta y cinco, el timbre de la puerta me despierta de golpe, medio dormida paso por el salón preguntándome quien será a esas horas, me acaban de robar 15 minutos de sueño sea quien sea me los va a pagar!
Abro la puerta y un joven muy joven esta en el rellano con las manos en los bolsillos de su pantalón tejano medio caído. No tengo ni idea de quien es.

- Pasa algo? Eres el hijo de la vecina de abajo?¿ le he inundado el piso a tu madre para que me despiertes a estas horas?¿ no tendrías que estar en el colegio?¿
- Perdona, perdona, de verdad que siento molestarte

Y se queda callado con la mirada en sus zapatillas deportivas sin sacar las manos de sus tejanos.

- Bueno pero…¿querrás algo no? O sólo has venido para ver la cara que tengo cuándo me levanto?
- No verás, quizá no es el mejor momento pero tengo que ir a la uni y cuando vuelvo tu nunca estás...
- Y?¿?¿
- Soy malo follando y he pensado que quizá tú puedas enseñarme…

Vale, yo que creía que lo había visto todo no puedo dejar de sorprenderme, me quedado tan alucinada por la pregunta que ¡he olvidado darle un guantazo! miro un poco más despacio al individuo en cuestión. Alto, como todos los jóvenes de hoy en día que tantas vitaminas y homeopatía les han dado que ahora tienen que fabricar camas más largas porque sino no caben, fuerte, con hombros anchos, seguro que juega a waterpolo en la “uni”, cabello claro rizado, no, mejor dicho enmarañado, una ligera sombra de barba rubia en el rostro, labios sonrosados y los mismos, pero de verdad que los mismos ojos que tenía el gato con botas en SHREK. Con una mirada como esa hasta yo me derrito.

Una oportunidad se la merece el chico.

- A ver, date la vuelta.

Me muestra su espalda ancha, bajo la vista directamente a su trasero, si decido ayudarle al menos que no sea demasiado esfuerzo.

- Bien,
- Eso es que sí? Pregunta con cara de alucinado.
- No, eso es que te voy a dar una oportunidad, pero primero quiero saber lo que hay debajo de esos tejanos tan horrendos…

El pobre, asustado mira a derecha e izquierda y saca las manos de sus bolsillos para acto seguido hacer la intención de bajarse los pantalones allí mismo.

- Pero que haces? Quieto, quieto, lanzado!! Dime a que hora vuelves de la uni y ya veremos si te doy oportunidad de explicarte mejor.
- Sobre las cuatro de la tarde, dependiendo de si me trae un amigo o de si mi padre se pasa a recogerme, es que no tengo coche propio, lo comparto con mi hermana y hoy le toca a ella.
- Vale, Vale - uff era para pensárselo un poco más y me explica la biblia!-Quien de los dos llega antes?
- Mi padre.
- Pues procura que hoy te pase a buscar él, porque si no llegas antes de las cuatro me habré ido y habrás perdido la oportunidad ¿de acuerdo?
- Si - responde con una enorme sonrisa luciendo unos preciosos y perfectos dientes. Señor, ¡benditas ortodoncias!
- Otra cosa… Edad?¿? eres mayor de edad verdad?

No vaya a ser que me detenga la policía por corrupción de menores o algo así.

- Si, claro, tengo veintiuno.
- Vale, pues ahora discúlpate otra vez por haberme despertado a timbrazos y vete a la uni. Ya nos veremos.
- Si, bien, bien, vale, lo que ust…tú digas, te pido disculpas...

Cerré la puerta, miré el reloj que había sobre el bufet del recibidor y suspiré profundamente, ya no valía la pena volver a la cama, pero quizá no me fuera tan mal el día al fin y al cabo ¡Al que madruga Dios le ayuda!

LOCURA

Locura.

(De loco).
1. f. Privación del juicio o del uso de la razón.
2. f. Acción inconsiderada o gran desacierto.
3. f. Acción que, por su carácter anómalo, causa sorpresa.
4. f. Exaltación del ánimo o de los ánimos, producida por algún afecto u otro incentivo.
con ~.
1. loc. adv. Muchísimo, extremadamente.
de ~.
1. loc. adj. Extraordinario, fuera de lo común.



Me gustan las locuras en las que no hay uso de razón, me encanta no considerarlo primero aunque luego sea un desacierto. Me gusta que me sorprendan esas locuras sobre todo si son producidas por algún afecto u otros incentivos relacionados contigo. Me encanta que me exalten el/los ánimos, muchísimo, extremadamente. Y si, me gusta lo extraordinario y fuera de lo común.

Querer


Quiero ver que te excita tenerme cerca, quiero notar un bulto en tus pantalones cuando me tocas, te quiero dentro de mí, quiero que seas brusco que me demuestres cuanto me añorabas, quiero que me lastimes, quiero que empujes, que entres, que salgas a lo bruto, quiero urgencia, violencia, quiero que me arranques las bragas de un mordisco, no quiero precalentamientos ni juegos previos, quiero sexo, quiero que me broten lágrimas de placentero dolor, quiero que no te contengas, quiero que el calor sea insoportable, que me ardan las entrañas, te quiero profundo, duro, llenándome de ti, vaciándome en ti…



Aún quiero más…



Quiero que seas dulce conmigo, quiero besos eternos, jugosos, juguetones, quiero caricias, quiero la piel de gallina, quiero que me lamas despacio, que me susurres al oído, que me digas que me amas aunque solo sea fingido, quiero que me mires a los ojos, quiero ternura, sonrisas, que seas lento, quiero que seas pícaro, que me hagas desearte en lo más hondo, que me hagas vibrar con tus manos, quiero que tu cuerpo se enrosque con el mío, quiero que nos quedemos ensamblados durante horas, quiero que me hagas explotar, que tu estalles dentro de mi…



Soy así, lo quiero todo…de ti.