Nada mejor.....


Nada mejor que un café recién levantada, de esos que se toman con las legañas en los ojos y el pelo revuelto. Nada mejor que no escuchar ningún ruido molesto, ni obras, ni radio, ni gritos, ni los pajaritos cantando en el árbol del jardín. Nada mejor que ese “por favor, ¿me anudas la corbata?” nada mejor que pensar que ataría con ella...Empieza un nuevo día, muchos lo empezaron hace horas, pero nada mejor que levantarse a las ocho pasadas un día de cada día. La vida nos llama, la despedida se acerca, ya son las ocho cuarenta y cinco, nada mejor que ese beso húmedo en mis labios minutos antes de que te vayas. Nada mejor que notar la dureza de tu entrepierna. Nada mejor que escuchar: “Dejo a los niños y vuelvo” Nada mejor que saber lo que quiere a su regreso. Nada mejor que esperar en el jardín con el cigarro encendido esperando a su dueño. Nada mejor que trazar planes junto a ese cigarro escondido de miradas indiscretas. Nada mejor que ese beso más húmedo todavía al volver a despedirnos. Nada mejor que tu mano fría deslizándose por mi espalda. Nada mejor que ver tu mirada traviesa al notar mi reacción. Nada mejor que notar como tu mano se desliza hacia mi sexo húmedo. Nada mejor que resistirse un tanto sabiendo que es en vano. Nada mejor que dejarse llevar. Nada mejor que sentirme derribada sobre el sofá. Nada mejor que cerrar los ojos y advertir como me desnudas con tus manos ahora ya calientes. Nada mejor que sentir tu lengua sobre mi sexo. Nada mejor que ese calor que baja de mi estómago hacia tu lengua. Nada mejor que sentir tu sexo en el mío. Nada mejor que escuchar tus gemidos junto a los míos. En fin, nada mejor que estar contigo.

Nada mejor que empezar así la mañana. ¡Buenos días a todos!

al cine..............con pandora.



Javier me dijo un día que ir a una sala de cine para adultos era una experiencia inolvidable, en aquel momento pensé que estaba demasiado excitado para saber lo que decía. Mientras hablaba no dejaba de besar mi cuello susurrándome al oído, mi piel se erizaba con sus caricias y poco a poco fuimos dejando de hablar.

No solo las palabras forman un diálogo, nuestros cuerpos se enredaron en su propia conversación creando un texto infinito. Nuestras lenguas se enzarzaron en una competición en la que no había premio. Los abrazos y caricias eran como una charla a escondidas donde se habla de cosas prohibidas. Las fuertes piernas de Javier se tornaron posesivas al tiempo que las mías se felicitaban, como en una fiesta unas amigas cuando han conseguido su pareja. El amanecer nos descubrió sobre la cama, desnudos y dormidos, a modo de retrato al óleo. La luz entraba por los resquicios de la ventana despertándonos entre sábanas de seda y olores de sexo, mostrándonos el día que se nos regalaba.
El primero en levantarse fue él, preparó café que trajo a la cama donde despertándome con un beso en mi pecho volvimos a conversar, palabras sin sonidos, palabras con sentido.
Eso fue todo, no duró más que el calor de una mañana de primavera, pero aún recuerdo todas nuestras conversaciones como aquella que con palabras decía que ir al cine a ver una película para adultos era inolvidable… Ahora me dispongo a averiguar si tenía razón.

Compro mi entrada, pero no me dirijo a la sala, huyo a esconderme en los servicios para atenuar el palpitar de mi corazón y esperar que la luz de la sala se suavice, evitando así encontrarme con alguien conocido. Aunque estaría bien, ¿Qué nos diríamos? Seguramente yo ignoraría a cualquiera y con el bochorno me marcharía, pero no quiero que eso suceda, quiero entrar en la sala, descubrir el porqué es inolvidable.
Me decido a salir y me dirijo a la sala, apenas se ve nada, la luz de la pantalla en la que aparecen los nombres de actores que no conozco, no alcanza a iluminar el pasillo y las luces rojizas del suelo no son suficientes, aparece como por arte de magia a mi espalda un acomodador con una linterna pequeña en la mano, todo el mundo se gira en mi dirección, ¡y yo que pretendía pasar desapercibida! La única ventaja que le veo a la oscuridad es ocultar el rubor de mis mejillas. Me siento en la butaca que me indica el acomodador sintiéndome observada, por un momento le miro, noto su mirada en mis pechos, el brillo de sus ojos denota lascivia, aparto mi mirada violentándome con la situación. El desconocido acomodador se marcha del mismo modo silencioso en que llegó.

Ya sentada respiro hondo e intento relajarme, de todos modos no hago nada malo, tengo la misma sensación que una jovencita aterrada al ser descubierta por su madre besando a un muchacho en la puerta de su casa. Dirijo mi mirada a través del resplandor de la pantalla y observo a la gente que está sentada. Algunos están solos como yo, otros están sentados en pareja, y en la primera fila hay un grupo de cinco o seis personas pero no consigo descubrir si se trata de hombres o mujeres.

Empieza la película, me sorprende que la acción comience tan rápido, algún carraspeo y alguna risita, creo que no soy la única que acude al cine por primera vez. A los diez minutos de comenzar la película estoy excitada por completo, aparto la mirada de la pantalla para mirar a mí alrededor, y cruzo la mirada con una chica que está como a unos veinte asientos del mío hacia la derecha. No solo me cautiva como me mira, sino que me doy perfectamente cuenta de que tiene algo delante, con el fulgor de la pantalla adivino que es alguien lo que tiene delante, no se aprecia más que un bulto, intuyo que ese alguien está arrodillado delante de ella entre sus piernas y la falda le tapa. Me sonríe dándose cuenta de mi sorpresa a la vez que va desabotonando la camisa dejando que sus pechos desnudos brillen ante el resplandor de la pantalla. Excitada y avergonzada vuelvo a mirar la película con escenas de la misma índole que anteriormente, noto mi sexo humedecido, quizá debería salir del cine, pero algo me obliga a permanecer sentada.
El grupo de la primera fila se está moviendo pero no de su asiento, noto como se mueven en él, ahora veo mejor, ¡se están masturbando! puedo ver el miembro de alguno de ellos y su mano deslizándose sobre él, aparto la mirada hacia donde estaba la chica de antes y me quedo asombrada. Ahora hay alguien más en la fila posterior que inclinado sobre ella muerde sus pechos con avaricia, no puedo dejar de mirar, la escena es mucho más tórrida que la de la pantalla.
Sin darme cuenta de que hay alguien detrás una voz susurra en mi oído:
— ¿Te gustaría que te hicieran lo mismo?

Lo deseo, ¿por qué no reconocerlo? pero las palabras no salen de mis labios, no consigo decir nada, algo que retenga esa voz en mis oídos. El silencio otra vez.
No tengo tiempo de lamentar nada, noto que alguien se sienta a mi lado y me asusto, pero la voz me calma:
—Tranquila—me dice mientras desliza su mano sobre mi muslo y allí se queda quemándome la piel.
Pronto empieza a moverse, no tengo valor para girarme y ver quien es, pero dejo que me toque sin conseguir explicarme a mi misma que pretendo. Sus manos son grandes, noto como abarcan todo mi muslo con la palma, noto como se acerca más y desliza sus labios en mi cuello haciendo que me tiemblen las pierna y un pequeño gemido salga de mis labios. Muerde mi lóbulo suavemente, desliza una mano hacia mi vientre, desabrocha los botones de mi camisa despacio, mis pechos encerrados se muestran ante él, le oigo resoplar complacido. Recoge mi rostro entre sus manos obligándome a mirarle, por un momento no comprendo, ¡esos ojos! son los del acomodador, pero por otro lado, ¡es el rostro de Javier el que tengo delante! Me sonríe y me manda callar con un gesto.
—Déjate llevar— dice con voz rota.

Y lo hago, aparto todo prejuicio, toda vergüenza y me lanzo a disfrutar del placer del que sus labios me otorgan, mi falda se eleva sus manos se esconden, su boca me muerde, desvío mi mirada y veo a la chica, ahora es ella la que observa mis movimientos a la vez que se mete un dedo en la boca y lo lame con gusto. Javier retira mi ropa interior con delicadeza, con experiencia, se inclina ante mi y bebe mis jugos sediento, reclino mi cabeza y la chica de la derecha se levanta sentándose a mi lado, acerca su boca a mis pechos lamiéndolos con dulzura, mientras lo hace miro la pantalla por encima de su cabeza.

Hombres y mujeres se comen la piel, los miembros de ellos erectos e inflados intentan encontrar cobijo, ellas se prestan por completo. Mis deseos se descontrolan, necesito inmediatamente ser poseída, engullir un sexo entre mis piernas que apague mi hervor. Como si lo supiera noto el miembro de Javier en mis muslos y al entrar en mi no puedo evitar gruñir de placer estirando mi cuerpo levantándome del asiento. Es increíble el placer que siento, la excitación me agita de tal manera que tiemblo con cada caricia de la chica, siento cada empuje, cada embestida, estallando con ellas, rompiendo el silencio con un rugido ahogado por los labios de la chica enroscados en los míos. El placer fue tal que tardé en recuperarme, para entonces Javier estaba sentado a mi lado con el miembro entre las manos de la chica, mirándome feliz. Agaché mi cabeza sobre el y apartando a la chica saboreé todo su cuerpo con hambre, engullí con desesperación, animada por los sonidos y por las miradas de muchos de los que había en la sala. Me sentí protagonista de la escena, mis pechos chocaban con sus muslos y la luz de la pantalla iluminaba ahora toda la sala con la suficiente claridad como para ver como los demás también disfrutaban de sus cuerpos y de sus acompañantes de la misma forma que yo hacía. Cansada de la postura me senté de espaldas sobre Javier inclinándome lo suficiente como para que entrara dentro, mirando la pantalla al hacerlo, a penas unos segundo más tarde supe que Javier explotaba dentro, sentí su calor, su rigidez, en mi interior.

Momentos más tarde, cuado ambos disfrutábamos completamente saciados del resto del film me acerqué a su oído y le susurré:
—Tenías razón, es inolvidable, pero se puede repetir.
Me miró con una sonrisa en los labios y me besó. Supe sin duda que volvería a ocurrir

meme de frases.

Hi5 falling Texto, Lluvia de texto

Os dejo este meme que me pasó Prometeo,

Reglas del meme:

- Respetar las frases anteriores.

- Cada frase estará pegada al nick del blogger.

- El nick debe tener la URL del blog.

- Enviarlo como mínimo a dos personas.

Mr. Rockmántico: “Mejor morir de pie, que vivir arrodillado”.

Don´t Worry, Be Happy: “Como no sabían que era imposible, lo hicieron”.

Rubén: “Si los que hablan mal de mí supieran lo que yo pienso de ellos, hablarían mucho peor”.

Lara: “Si la vida te da la espalda, tócale el culo”.

Javi: “Nunca te rindas antes de intentarlo”.

Chasky: “Para ganar hay que saber perder”.

Doctor JB: “Id a darle por culo a alguien… menos al de la 302, tiene un desgarro anal”.

Señor Oscuro: “Una comida puede estar asquerosa, pero con hambre está asquerosamente deliciosa”.

Misstwenty: "Ojo por ojo... y todo el mundo acabará ciego"

IceMan: "No se nos conoce por nuestro nombre sino por nuestras acciones"

Olvido: “No somos nadie, pero lo somos todo”.


prometeo : "Si somos traicionadas, somos víctimas. Si traicionamos, ellos son los cornudos".

pandora:“La mejor manera de librarse de la tentación es caer en ella”

y se lo paso a.....:el vecino del cuarto y mariquilla terremoto

mis disculpas a prometeo por no haberlo hecho antes, pero... nada, todo.

La primera mujer

adaptación libre.

“…y Dios creó al hombre a su imagen y semejanza…” Un buen proyecto sin duda, pero viendo que este era ocioso, sin alegría para disfrutar del mundo que él había creado, decidió crear a la mujer para que también la disfrutara y juntos poblaran la inmensidad recién estrenada. Quiso Dios que esta nueva criatura fuese perfecta, de curvas sinuosas al igual que los paisajes de su tierra, con montes elevados, llanos prados, y bosques secretos, con una sensualidad que animara a Adán a levantarse de la sombra del árbol.

Y así Dios creó a Eva, con unas caderas curvadas, con pechos elevados coronados por montículos oscuros recordando la cima de las montañas, con un vientre plano como muchos de los pastos de los animales y entre las piernas un bosque secreto que Adán no pudiera negarse a adivinarlo. La piel desnuda de Eva recordaba la luz del sol que Dios había creado, rivalizando con él en belleza. Sus labios encarnados que dejaban ver sus dientes blancos, eran como las frutas de los árboles de su jardín del Edén.

Viendo Adán tan magnífica hembra su cuerpo se endureció como el tronco de los árboles deseando poseerla en aquel mismo instante. No tuvo reparo en forzarla allí mismo agarrándola por la mata espesa de cabello que escondía sus pechos, en el mismo regazo del árbol que le había estado dado cobijo, los gritos de dolor de ella no le apaciguaron y no cesó de envestirla hasta que su cuerpo se hubo vaciado en su interior. Esto sucedía varias veces todos los días mientras que Eva, sin entender porqué Dios le habría dado este papel en el mundo, se sometía a todo lo que Adán se le antojaba.

Pero ya he dicho que Dios quiso que esta nueva criatura fuese perfecta y por eso le había otorgado algo que a Adán no pensó que fuera necesario, la capacidad de pensar. Y con ella Eva tuvo la suficiente sabiduría para saber esperar. Dejó que Adán se desfogara con ella, subyugándose a todos sus deseos con el ánimo de conocer a cuales de los placeres era más propenso este, asimilando con cuales de ellos podría ella alcanzar también el placer.

Cuando Adán estaba cansando de tanto poseerla se retiraba a la sombra del árbol y se quedaba dormido, era entonces cuando Eva se escondía en el jardín del Edén y olvidando la violencia de Adán se abandonaba a encontrar en su cuerpo los lugares que más la excitaban. Fue así como conoció a la Serpiente, esta no era sino otro hombre disfrazado enviado por el diablo para tentarla. Fue fácil seguir sus palabras. Ella tumbada sobre la hierba húmeda, hacía todo lo que la serpiente le decía. Rozaba con delicadeza sus pechos que se endurecían bajo sus manos, su vientre plano vibraba con las caricias de las plumas que ella deslizaba siguiendo todos los deseos de la serpiente, su sexo se humedecía y ella arqueaba las piernas deseando aquel músculo endurecido con el que Adán la poseía. La serpiente acostumbrada a ser humano y disfrutar de todos los placeres del infierno no pudo soportar ver como aquella hermosa mujer se retorcía de placer añorando ser invadida por un sexo caliente, abandonando la serpiente su disfraz se tumbó junto a ella que sorprendida escondió sus pechos bajo los largos cabellos. Pero el nuevo hombre sabiendo que el sexo de ella estaba inflamado por el deseo se los apartó suavemente para descender con su lengua por ellos, sabiendo que no encontraría resistencia alguna. El nuevo hombre recorrió con la lengua todo su cuerpo dejando que los gemidos de Eva se escucharan en todo el jardín, sabiendo con ello que disfrutaba de cada movimiento que el hacía. Eva despertó a su sexualidad yaciendo con la serpiente y por muchos días consecutivos cuando Adán se abandonaba al sueño ella se tumbaba con el nuevo hombre en el jardín.

En uno de aquellos días Eva envuelta de toda la sensualidad que inundaba el nuevo mundo imitando al nuevo hombre exploró de la misma forma el cuerpo de él. Recorrió con sus manos los anchos hombros, disfrutó del sabor de los labios y de la tersura de su piel, y llegando al músculo tenso de este lo engulló son su boca, con suavidad y agitación, pero sin la violencia que Adán le había enseñado. Todas las cosas que Adán la había obligado a realizar las hacía ahora con el nuevo hombre con inmenso placer, disfrutando al hacerlo como el mismo hombre al recibirlo. El nuevo hombre descubrió con alegría que aquella mujer violada tantas veces, obligada tantas otras, poseía en su interior la lujuria y el calor de la mejor de las amantes. Ella ahora llevando la iniciativa de sus encuentros era la que se le ofrecía de todas las formas posibles haciendo que entrara en ella por cualquiera de los orificios de su cuerpo disfrutando con cada uno. Cuando esta se le ofrecía sobre la hierba como si de un perro se tratara el se convertía en el perro macho dispuesto a saciarla, cuando yacía de costado él se recostaba también descubriendo formas de penetrarla que jamás había utilizado ni el mismo infierno, así poco a poco fue prefiriendo yacer con ella a escondidas en el jardín del Edén a hacerlo entre el calor de las brasas de las tinieblas. Él era el que la había tentado primero pero ahora podía ver claramente que quizá no hubiera sido de tal modo, sino que siendo parte de un plan él había sido el seducido, pero no pudo renunciar a su papel en aquel juego pues tanto su sexo como su corazón habían sido conquistados.

Así, viéndose sometido ahora el nuevo hombre accedió a todos los deseos de Eva, ella fue la que trazó el plan. El nuevo hombre fuerte como la más dura rama de los árboles mataría a Adán el violador, y nunca más regresaría al infierno quedándose con Eva por los siglos, a cambio recibiría el placer de Eva por todos esos siglos. Para sellar su pacto comieron los frutos del árbol prohibido cada uno de la mano del otro desplegando con ello la sensualidad de los labios al morder la fruta madura. Saciado el hambre hubo que apaciguar el hambre de sexo también, así que retozaron bajo el árbol una vez más antes del asesinato.

El nuevo hombre no dudó ni un instante, encontró a Adán durmiendo como siempre, y con una enrome piedra hizo estallar su cráneo dejándolo muerto. Después enterró su cuerpo bajo las laderas de una montaña lejana y regresó junto a Eva para yacer de nuevo con ella, pero se encontró con el rechazo de esta, que nerviosa por la falta cometida al comer del árbol prohibido, esperaba la visita de Dios su creador. Según el plan, el nuevo hombre pasaría a llamarse ahora Adán, suponían ambos que Dios no se percataría del cambio puesto que ambos eran bien parecidos físicamente, aunque no en el arte del sexo, pero eso era algo que Dios no percibiría.

Y no se equivocaron, Dios no consiguió saber que le ocultaban, pero no pasó desapercibido el hecho de que si que habían comido los frutos del árbol prohibido así que por ello fueron castigados, pero nunca supo darse cuenta del engaño del que había sido parte.
Por los siglos de los siglos el engaño ha sido escondido entre las mujeres, que siguiendo las enseñanzas de Eva toman de los hombres aquello que más desean, cuando y como ellas desean.

cuestiones...... de pandora.

Mientras preparo un post a mi estilo, os dejo con una cuestión que se me planteó durante la cabalgata de Los Reyes Magos:

Durante el desfile y el consiguiente apedreamiento de caramelos por parte de algunos de los pajes, dos personas conocidas se acercaron a mi y me plantearon la siguiente pregunta:

Pero...¿Estos que hacen aquí cogiendo caramelos?



Foto de familia marroquí que ha sido retirada a petición de un bloguero que me hizo entender que las fotos de niños no deberían publicarse sin permiso explícito.


y yo pregunto otra cosa:

¿Porqué no?

y vosotros que decís?¿?¿?¿?