brasas ardientes..........por pandora.




El crepitar del fuego desveló mi sueño, envuelta por su cuerpo y la espesa manta, me quedé mirando sus débiles llamas que antes habían lucido con espléndido brío, pero como todo va quedando en cansadas brasas.

Todo había comenzado muchos años antes, la edad inocente de dos jóvenes ávidos de carne, dos jóvenes que despertaban al sexo con demasiadas pretensiones y poca información. Pero algo bueno tiene la juventud y es el tiempo que le queda para poder aprender.

Contemplé el cuerpo caliente que yacía a mi lado, aparté la manta y recorrí cada parte que se mostraba desnuda. Todo había cambiado, su cuerpo antaño firme y prieto, empezaba a acusar la edad de la misma forma que el mío propio. El paso del tiempo había ensanchado mis caderas, relajado mis senos y muslos, pero en ese tiempo habíamos aprendido algo mucho más importante que el placer de un cuerpo esbelto, habíamos recorrido centenares, millares de veces nuestros cuerpos tanto en solitario como mutuamente, en aquellas excursiones descubrimos mil rincones que nos proporcionaban placeres insospechados, nos confesamos secretos íntimos y fantasías ocultas, exploramos lugares misteriosos pero placenteros, hallamos mil sinónimos a la palabra lujuria, destapamos cientos de botellas para beberlas en la copa de su cuerpo, comimos de las mejores frutas escondidas en grutas ocultas, éramos jóvenes fogosos por definición, nuestros actos estaban marcados por la energía, el atrevimiento, las llamas se vuelven brasas…

Ahora como brasas que somos nos deleitamos el uno con el otro, con la calma que proporciona saber de antemano sólo con una mirada que lugar explorar, a que recoveco dirigir nuestra lenguas, nuestras manos, nuestras calmadas caricias, nuestros besos, nuestros labios, seguimos teniendo la curiosidad innata de los amantes, continuamos en busca de esos placeres que siguen escondidos en cada uno de nosotros, esos que nos llevan a quemarnos con las llamas que a veces aún resultan de nuestras brasas…

13 comentarios:

Pablete dijo...

Coño Pandora, parece que me has descrito a mi.....jijiji

Me ha gustado...sigue así...

Un beso

prometeo dijo...

Es verdad, con el tiempo dejando el agoismo se valoran mas otras cosas, ese beso en el cuello, de sorpresa, sin esperarlo; esas flores con un beso largo, muy largo; esa acaricia de un pecho, dulce, larga, casi culpable...O ese estar abrazodos, desnudos, con el placer del calor mutuo...
Un fuerte abrzo y,,,,no abras la caja todavia.

azzura dijo...

Un placer visitar tu Caja cada vez..;)
Un abrazo! voy a votar pues..

Manuel Rubiales dijo...

Si, las brasas, pasado el tiempo, nos proporcionan un calor confortable, acogedor, doméstico, pero no debemos renunciar nunca a la explosión voluptuosa de las llamas encendidas con energía y desorden, esas que también, a veces, nos hacen sentir extremadamente vivos y con la capacidad de sorprendernos alerta y despierta.
Vino y besos.

Adso dijo...

ahora toca soplar alguna vez para avivarlas. Me gustó. Un saludo

Veïna dijo...

Ummmmmmmmm brasas a fuego lento... me gusta!!

Pienso que cada edad es una etapa en el tiempo, asímismo la manera de amar.

Petonets

Agatha Blue* dijo...

SOS

Pandoraaaaaaa!

Ayudame! No se votarte... Snif... es que no me sale bien.. no encuentro donde debo hacerlo.

Joplis.

Agatha Blue*

itoitz dijo...

no sé si va bien lo de los votos...

Ahí ando!

Malvaloca dijo...

Cuando el fuego se hace con buena leña (por ejemplo de encina) las brasas proporcionan un calor confortable y muy duradero.

Respecto a lo demás la ley de la gravedad y el tiempo es muy mala, jajaja.

Besitos

Dashina dijo...

La edad no sólo da pérdida de firmeza, sino experiencia y conocimiento, siempre y cuando no nos dejemos caer en la monotonía.

Un beso

prometeo dijo...

Me dijiste de un comentario enlo de la memoria pero no aparece. En lo de las votaciones veras que hay muchos problemas para mucha gente, no se porque pero es asi.
De todos modos al ataque, Un abrazo.

Prosapia dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
aunqueyonoescriba dijo...

chica eres una esperanza de futuro, en estos tiempos que la gente se empe�a en no envejecer. En el amor como en la vida hacerse mayor no tiene porque ser malo, s�lo diferente