Historia de un beso............por pandora

Todo empezó una mañana cálida de octubre, un diario, un café y el banco de una cafetería. Él entró como si estuviera perdido, como si el destino lo acercara a ella pero no entendiera muy bien porqué. Tropezando con su bolso, casi cayó sobre ella que un tanto sobresaltada ayudó a Javier a ponerse en pie. Disculpas avergonzadas de su parte, una sonrisa que respondía “tranquilo, no pasa nada” y ya al final del encuentro, una mirada.
¡Qué mirada! Sus ojos preguntaban todo, ¿Quién podría ser aquella mujer tan delicada? ¿Qué hacía él allí sin tomarla entre sus brazos? ¿Qué más podría decir para alargar aquel momento? Nada. Sus ojos fijos en el inmenso bosque que ella tenía dentro, la miraba con tanta insistencia que ella ruborizada tuvo que apartarla. La vida siguió su camino, corrió el tiempo igual que vuelan las hojas en otoño, deprisa.
Las preguntas quedaron grabadas en el corazón de Javier, maldiciéndose por no haberlas formulado en voz alta, volvió en tres ocasiones más a la cafetería con la esperanza de volverla a ver y atreverse a preguntar. Pero el destino a veces es cruel y de momento para él lo estaba siendo.
Pero, como no para todos, el destino es tan duro, a Esther le reservaba una sorpresa, digamos grata. A última hora de una tarde, su trabajo la llevó a la planta veintiuno del edificio, a la sección de personal, donde un joven balbuceante intentaba darle los papeles que ella demandaba. Le conoció al instante, el joven tembloroso que tenía delante era el mismo de la mirada en la cafetería tres semanas antes. No lo había vuelto a ver pese a que había vuelto a la cafetería unas cuantas veces más confiada en encontrarlo de nuevo, pero no había podido ser. Su corazón palpitaba con fuerza y no era capaz de dejarla escuchar las palabras de Javier. Sus propias palabras quedaban ahogadas en la garganta, el dolor comprimía el pecho, un leve roce acompañado de un rubor fue el desencadenante dirían ellos. Javier juntó las fuerzas para caminar unos pasos, no utilizó las palabras, era un desperdicio, Esther temblaba con fuerza ahora que se sentía tan próxima, dejó que él deslizara su mano hacia su rostro, se dejó perder entre sus ojos oscuros como el fondo de un redondo lago, dejó que sus labios se abrieran para recibir los ajenos, dejó que su energía fluyera y sus manos acariciaran los hombros robustos de Javier, así se fundieron en un beso, en el que se lo dieron todo y se lo respondieron todo. Pero en el fondo yo sé, que todo empezó con una mirada.
Comentarios
Quería deciros que esta semana es la semana de exámenes de mis hijos por lo tanto no podré pasar por vuestras casas como en las semanas anteriores, espero que me disculpeis!!!!!!!!
por cierto, vigilarme el concurso, vale!!!!
un beso, pandora.
¡Suerte en los exámenes de tus niños!
Besitos
Precioso relato, cielo, como siempre...
Niña, cuando acabes los examenes nos vamos un día a cenar, ok ??? Así cotilleamos y fumamos a escondidas !!! jajajaja
Muchos besos a ti y a tus niños guapos y que les vayan bien los dichosos exámenes.
Hija a mi me toca revisión la semana que viene...
una lata
besooos