trabajo nuevo.....de pandora. parte II


Llegué al café completamente exhausto, cuando me había mirado al espejo esa misma mañana pensé que mi aspecto quizá no sería el indicado, pero con la ducha matutina creí que no se me notaría tanto.

La mujer que me esperaba, Carlota, era una mujer de bandera, de esas que caminan pisando fuerte sin preocuparles la suela de sus zapatos. De cabello largísimo y de un tono rojizo, ondulado. Sus labios gruesos estaban adornados por un lunar que hacía que mi vista se apartara de sus ojos claros para relegar mis pensamientos hacia otros caminos. Pechos generosos, no demasiado grandes bastante parecidos a los de mi amiga Divi. Al quedarme mirándolos recordé su visita en mi piso y nuestra pequeña celebración, sentí una erección momentánea al revivirlo. No puedo asegurarlo porque solo fue un momento pero creí ver a Carlota dándose cuenta de lo que ocurría dentro de mis pantalones y relamerse los labios esquivando mi mirada, así pues solo con la fugaz visión mi erección no fue tan momentánea.

Por lo demás todo fue bastante bien, le había gustado y el trabajo era mío si quería, ¡Claro que quería! Necesitaba cualquier trabajo por penoso que este fuera. La verdad es que no presté demasiada atención a los detalles, solo que mi puesto era llamado en su mundo, bata blanca, y lo único que tenía que hacer era llevar prendas de colección desde las furgonetas donde llegaban hasta los almacenes de los diseñadores que tenían en el recinto, además de atender a las necesidades que surgieran durante el tiempo que duraran los castings, desfiles etc, de cualquier modelo, diseñador, o gerente me pidiera, ahora recuerdo como sonrió al decir esto…

El trabajo estaba bien pagado y una vez entendí de verdad cual era mi función me sentí tranquilo. Todo lo que tenía que hacer era llevar bultos desde los aparcamientos a los diferentes sets que tenía cada firma, tenía que arrastrar una especie de carrito que no pesaba tanto como parecía y atravesar la zona donde las modelos se cambiaban, maquillaban e incluso descansaban. Me sorprendió todo, siempre había tenido al mundo de la moda como muy glamuroso, pero lo que se veía desde donde yo estaba era muy diferente, nada que ver con la sobriedad ni la superioridad de aquellas mujeres que se veían en la pantalla, gente corriente que acudía a su trabajo del mismo modo que yo. Eso si ¡todas bellísimas!
En uno de mis traslados, me encontré con la puerta de la oficina de Carlota abierta, al ir a cerrarla me encontré de frente con uno de mis compañeros de bata blanca recostado sobre un puf mordiendo desesperado las nalgas prietas de Carlota que se arrodillaba en el suelo pidiendo a gritos que la mordiera con más fuerza. Con toda la discreción que pude cerré la puerta suavemente y salí de allí con un increíble ataque de celos.

El mal humor me acompañó el resto de la mañana y auque el bata blanca no me había hecho nada, decidí que me caía mal y no me crucé en su camino en mucho tiempo. Hice mal, si hubiera hablado con el en aquel momento hubiera entendido muchas cosas.
Después de la comida que servían en el mismo sitio para todos, una de las jefas de retoques me llamó para que la ayudara, tenía que bajarle unas muestras de tela del altillo de su despacho urgentemente. Fui al cuarto de material cogí la escalera y me presenté en su despacho rápidamente. Pareció complacida al verme llegar tan rápido, me indicó donde estaban las muestras y subí a por ellas ayudándome de la escalera. Aseguré mi posición cruzando una pierna por cada lado, y empecé a bajar los rollos. Una vez abajo me entregó otros tantos para colocarlos en el hueco, pensé que ya habíamos acabado cuando me dijo que no me bajara de la escalera que ahora mismo era ella la que necesitaba algo más. Sin entender demasiado, me quedé donde me dijo. Se acercó sin decir nada y deslizó sus manos por mis piernas hasta llegar a la bragueta que desabotonó sin quitarme la vista de encima. Perplejo, mi primera reacción fue cogerle las manos para que parara, pero con una sonrisa me dijo:
- Eres un bata blanca, tienes que estar a mi servicio para todo lo que necesite y ahora mismo necesito comprobar que realmente estás preparado para el trabajo.
No pude decir nada dejé que me bajara los pantalones hasta la rodilla, deslizara sus mano entre mis calzoncillos sin conseguir evitar una erección enorme, pero eso pareció ser lo que más le gustó.
- Bien, ya puedes irte, creo que funcionarás muy bien aquí, que no se te olvide ser puntual cuando alguien te requiera
Diciendo esto abrió la puerta sin darme a tiempo de subirme los pantalones y salió dejándome allí un tanto aturdido.
Desde aquel momento empecé a fijarme con más detalle en mis compañeros, todos se veían contentos, a veces alguien los requería y ellos, raudos, acudían pronto. No sé que hacían cuando iban pero atando cabos empecé a sospecharlo ligeramente. El trabajo empezaba a gustarme mucho más de lo que me había gustado al principio.

16 comentarios:

Belén dijo...

Madre mía, que trabajo... yo quiero ser jefa! jajajajjajaja

besos

El futuro bloguero dijo...

Yo quiero una bata blanca, jaja, y que me re-quieran mucho...

Besos

Estoicolgado dijo...

se puede morir comiendo el postre...

muaks!

Sinblancaporelmundo dijo...

Los castellanos no tienen ni puta idea.

http://sinblancaporelmundo.wordpress.com/2008/03/22/vosotros-los-castellanos-no-teneis-ni-puta-idea-de-espana/

prometeo dijo...

Promete ese trabajo....veo que a pesar de los otros trabajos estas en plena forma...genial, esperando la continuacion.
Un fuerte abrazo.

democracia y pluralidad dijo...

Pues el de sinblancaporelmundo, menudo impresentable. Y su blog tan manido retrogrado y jimenezlossantista, que da hasta asco.

Lo siento, es que no puedo con cosas así.

juan rafael dijo...

Yo quiero elegir a las clientas de las batas blancas, je,je.

Veïna dijo...

Jajjajajja justo después de leer tu post ha llegado la comanda de las garrafas de agua para la oficina.
Como yo no tengo mucha fuerza le toca a mi compañero subirse en la escalera y colocarlas bien.

Mientras intentaba acercárselas me ha dado un ataque de risa pensando en los batas blancas ... que para nada quisiera que mi compañero fuero uno de ellos, nooooooooooooooo

Me ha gustado noieta ...

Petonets

Ellyllon dijo...

Pasé a dejarte un gran MUAKS, mujer trabajadora!!!!!!

Elly

Thiago dijo...

jaja Panda... me gusta el post desde la foto a la intriga final...que se avecina. Espero que no sean lagartos extraterrestres que se comen a los "batas blancas" jajaja

Te he hecho una pequeña bromita en mi blog, espero que no te moleste.

Bezos.

Paco dijo...

Eres magnífica contando relatos.
SALUDOS

Evamar dijo...

Gracias por pasarte por mi blog. La verdad es que el tuyo me parece muy estimulante. Besos

Veïna dijo...

Pandora como estas tan ocupada con tus gemelos... hoy preparo yo la merienda! pásate por casa!

Petonets

Abejitas dijo...

Aleteos!

Marley dijo...

Disculpa si no me valgo de un canal más apropiado.
Pero, por si conoces a alguien que pueda interesarle
Este dato, aquí lo dejo.

Lencería hasta la talla 90.

www.marley-lingerie.com

GRACIAS POR RECOMENDARME

Brilliant!! dijo...

Me encantas,
Besos desde Venezuela,
Brilliant