mi vecino, parte II




Llegó a la hora prevista, nos desnudamos despacio el uno al otro entre besos y mordiscos, sus manos acariciaron mi sexo diestramente, las mías se deslizaron sobre su firme pecho agarrando con furia su verga, pequeñas gotas de su interior mojaban ya mis caderas.

Todo el día había estado pensando en como sería de mal amante para que una chica joven se hubiese quejado de alguien tan bien parecido, tenía curiosidad aunque me preocupaba también que mis instintos no quedasen satisfechos y tuviera que acabar satisfaciéndome yo misma o llamando de urgencia a alguno de mis amantes que nunca fallan. No es la primera vez que tengo que llamar a Álvaro para decirle que venga a casa porque necesito un buen polvo, pero Álvaro siempre pedía explicaciones y se moriría de la risa si le explicaba como había llegado a aquella situación. Intenté no pensar en eso y analizar todos los movimientos de mi joven vecino.

Besaba suave, a mi me gustan los besos suaves, por ahí iba bien, sus manos recorrían mi cuerpo con decisión, se entretenían lo justo en los lugares adecuados, menos una vez que casi me destornillo de la risa cuando con un dedo aprisionaba mi cachete izquierdo masajeándolo como si se tratase de mi orificio posterior, imagino que se dejó llevar por la emoción y equivocó distancias, delicadamente le cogí su mano y la acerqué al lugar correcto. Me fue empujando poco a poco hasta la mesa del salón, donde acabó por tumbarme. Abrió mi sexo con las dos manos, se separó una distancia suficiente para observar y se lanzó con hambre sobre él, su lengua estaba fresca, sus movimientos dulces y lentos arrancaron de mi garganta algún que otro gemido. Él no decía palabra, ni quejido, ni jadeo ni ningún suspiro que me diese alguna pista de cómo estaba él. Todo lo que estaba haciendo hasta ahora era más que correcto, se estaba preocupando de que yo estuviese complacida y se esmeraba por conseguirlo. Mi cuerpo me delató y mi orgasmo vibró bajo su lengua, empezó en el estómago con ese calor que te inunda, que arrasa buscando un camino por donde arrojar un gran estallido de humedad, despacio dejo de saborearme para meterse dentro de mi, yo suplicaba en mi interior que me empalase con su herramienta, se tumbó sobre mi, su peso casi me ahogaba, el preservativo que le obligué a utilizar hizo que prácticamente ni me enterara de que ya estaba dentro, unos movimientos de cadera rápidos y cortos muy cortos apenas unos segundos, intenté moverme yo, no podía, su pecho me cortaba el espacio, ¿Qué estaba pasando? ¿Dónde estaba el joven atento de hacía apenas unos segundos? Yo quería más, ya no más corridas no sino un final al menos un final, deseaba que me galopara, que me mortificara metiendo y sacando su miembro. Quería desear con locura, complacer y recibir, pero lo único que salió fue un miembro flácido, con lo cual deduje que prácticamente explotó en el momento de entrar. Ja! Ahí estaba el fallo, la queja, imaginé a jóvenes deseosas de un orgasmo doloridas por el deseo no colmado.

Me besó en los labios con su habitual ternura, me acarició la mejilla un instante y se separó rápidamente de mí dejándome sobre la mesa tal cual, con las piernas en alto y el sexo anhelante, como un pavo preparado para el relleno el día de Navidad.

Se vistió en un abrir y cerrar de ojos y se quedó esperando mi veredicto….

No pude decirle nada, no fui capaz de explicarle lo mal amante que era, es que ni yo podía creerlo, algo tenía que haberle pasado, aquello no era normal! Le despedí como pude, no dejaba de pensar como podría arreglarlo. Desesperada llamé a Álvaro, no tardó más de quince minutos en llegar, me folló en el mismo recibidor con ansia, con dureza, con rabia, justo lo que yo necesitaba, pero claro luego quiso las explicaciones… tuve que contarle la verdad…creo que todavía se esta riendo…él tiene las cosas muy claras, si no follas bien, son dos o tres oportunidades y si no mejoras… mejor no vuelvas a llamarlo, pero yo…porqué seré tan retorcida… algún arreglo tendría que tener… el chico valía la pena!!!

Le damos otra oportunidad?¿

12 comentarios:

juan rafael dijo...

Todas las oportunidades que quieras, pero mientras no vaya a un urólogo para que lo trate...

Cruela dijo...

que síii hombre seguro que sabrás cómo solucionar el problemilla si hasta hacen anuncios de ello
Besos

ODRY dijo...

Nena, echale un cable, que el pobre lo necesita, mucho, mucho.

Un besote preciosa.

DINA dijo...

Seguro que al final se arregla, nena, ya sabes... paciencia y más paciencia...

Por cierto, no sabía yo que tenias unos vecinos tan "apañaos"

Besos guapa

Pablete dijo...

Creo que con una sola oportunidad más, no va a ser suficiente. Este chico lo que necesita es estar más veces con una mujer hermosa y acostumbrarse a "meterla en caliente".
Nos ha pasado a todos la primera vez...meter la puntita y "YA TÁ"
Con el tiempo y con práctica, se aguanta mucho más.....

Besotes gordos....

Prometeo dijo...

Quien sabe los nervios de la primera vez, ka exitacion mas de los normal..hay que insisitir, ¿quien sabe?.
Un abarzo.

Ella y el sexo dijo...

¡Claro que sí! Dale dos o tres más... sino mejora, de acuerdo, pero primero deja que se acostumbre a ti y tú a él!

Prometeo dijo...

Mil rosas y un buen libro en este dia tan especial. Un fuerte abarzo.

Irukina dijo...

Jajaja, qué buen texto y creo que a todas nos ha pasado alguna vez. Cuando hay un amanate malo desdeamos tanto a ese bueno que nos hace vibrar de un modo único

Anónimo dijo...

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Cheers
Christian, iwspo.net

Simplemente Maria dijo...

Yo siempre he sido una defensora de las causas perdidas! pero para que perder el tiempo teniendo un "Alvaro" en tu vida!! jajaja
Lo siento por el vecino! pero creo que me estoy volviendo práctica con la edad!

Anónimo dijo...

yo creo que es mejor que no. una descepcion c aguanta pero 2?? y lo ultimo que querria saber es lo pesimo que es n la kma, lo cual dudo que tengas pelos n la lengua pa decircelo.